Miguel de Cervantes Saavedra nunca vino a la Nueva España, pero llegó a escribir acerca de ese territorio; Simón Bolívar, quien en su adolescencia vino a la Nueva España en un recorrido hacia Europa, escribió varios textos acerca de Miguel Hidalgo, de la Independencia y también del yugo español. Carlos Marx, incluso, quien tampoco visitó nuestro país, lo incluyó entre sus consideraciones (bastante despectivas) sobre América Latina.
Apenas tres ejemplos del amplio recorrido que nos ofrece José N. Iturriaga en un proyecto editorial que ya le ha quitado 30 años de su vida: la búsqueda de extranjeros que llegaron a visitar lo que hoy es México o que llegaron a escribir sobre el país sin jamás haberlo pisado… “si lo amaron o lo odiaron, que hubo casos.
“Habría que destacar la convicción de que los extranjeros, por el sólo hecho de no ser oriundos de un país, ven cosas que uno no ve. Los oriundos de un lugar, por ser cotidiano, se acostumbran y ya no perciben algunas singularidades que a los extranjeros saltan a su vista.”
Siete volúmenes ya se han publicado con la misma temática: cuatro tomos aparecidos bajo el sello del Fondo de Cultura Económica (FCE), con el título de Anecdotario de viajeros en México; uno más por el Instituto Veracruzano de Cultura, Atisbos forasteros a la historia de México, y un par más por la Dirección General de Publicaciones de Conaculta, Anecdotario de forasteros en México.
En todos ellos se encuentran reunidos poco más de 500 viajeros extranjeros que han venido a México, desde el siglo 16 hasta el 21, cuenta el investigador, los cuales ofrecen “un enfoque de lo más especial, singular y fuera de lo común que tenemos, porque ellos lo distinguen a una primera vista”.
“Un ejemplo es la visión que tienen de los días de muertos: para los mexicanos son fechas festivas en honor de los que ya se fueron, que nosotros disfrutamos y continuamos, pero cuando los extranjeros ven que un adulto le obsequia a su hijo, a manera de juguete, un ataúd con tapita corrediza y que a la hora de recorrerla se levanta un esqueleto, no puede creer que eso sea un juguete; son asuntos que para nosotros resultan cotidianos, pero quienes vienen de fuera no lo pueden creer.”
Visión más clara
Su más reciente título es el Anecdotario de forasteros en México (DGP-Conaculta, 2009), una especie de resumen de lo realizado a lo largo de tres décadas, en donde aparecen textos de Fernando Savater, Roberto Bolaño, Arturo Pérez-Reverte, Chavela Vargas o Mario Vargas Llosa, por mencionar sólo a algunos de los escritores reunidos.
De acuerdo con José N. Iturriaga, una de las aportaciones del esfuerzo de investigación es sacar a la luz a muchos viajeros prácticamente desconocidos, habida cuenta que alrededor de 20 por ciento de los pensadores reunidos son “famosos o conocidos.
“No se trata sólo de enaltecer el esfuerzo, intelectual o académico, de personas de otros países, sino de enriquecer el conocimiento acerca de nosotros mismos. Un dicho popular, muy cierto, dice ‘el bosque se ve mejor desde afuera que desde adentro’, y pasa lo mismo en el caso de los países: la panorámica de un país es más clara si se ve desde afuera que desde adentro.”
La intención general, explica, es ahondar en nuestra idiosincrasia, pero desde un ángulo que no se había proyectado sistemáticamente en el pasado, que es “cómo nos vieron los demás”.
Mucho amor, pero también odio
Casi por regla se piensa que quienes conocen México quedan encantados por sus maravillas, por el calor de su gente, por su hospitalidad, se dice casi hasta el lugar común, pero no todos los visitantes han sido apasionados de nuestro país, “incluso no lo han querido, entre ellos se encuentran tres ingleses, como Graham Greene, Evelyn Waugh o Aldous Huxley, lo que demuestran en sus escritos”, asegura José N. Iturriaga.
Sin embargo, ellos también están presentes en esa búsqueda del investigador porque, “no obstante, con las luces y las sombras ayudan a vislumbrar mejor nuestro perfil y nuestra identidad, porque así como un país sólo existe en la medida de las fronteras que lo separan de otro, tampoco se entendería un pueblo con sus propias características de no ser por la existencia de otros pueblos diferentes”.
En los primeros siete volúmenes de este esfuerzo editorial de José N. Iturriaga se hallan alrededor de 500 escritores, pero cuenta con una lista cercana a los mil 900, lo que habla de la posibilidad de que aparezcan más libros de viajeros en México.