El tema de la renovación de concesiones radiofónicas vuelve a colocarse en la agenda de temas relacionados con la comunicación en México y habrá de convertirse en uno de los principales asuntos que deberá resolver la nueva presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión, Karen Sánchez Abbott, quien tomó posesión apenas el mes pasado y es, por cierto, la primera mujer que lo ocupa.
LICITACIÓN PÚBLICA
A todos los presidentes de la CIRT suele tocarles la solución de un asunto importante que termina por darle sello distintivo a su gestión. Por ejemplo, a Bernardo Gómez, vicepresidente de Televisa, le tocó negociar con el gobierno de Vicente Fox la desaparición del célebre impuesto de 12.5 por ciento que las empresas de radio y tv debían pagar “en especie”, es decir con “tiempo aire” que cedían al gobierno. Además de cancelar ese impuesto, Fox obsequió a la CIRT, en octubre de 2002, un nuevo reglamento de la Ley Federal de Radio y Televisión, muy benéfico para los radiodifusores.
Ahora es el turno de Karen Sánchez, quien tiene como reto principal la renovación de centenar y medio de concesiones. El problema a que se enfrentará la joven presidenta de la CIRT es que la renovación de concesiones ya no depende solamente, como sucedió durante décadas, de una negociación con el gobierno. El asunto se tornó complejo luego de que, en 2007, la Suprema Corte de Justicia declaró inconstitucionales varios artículos de la ley Televisa y determinó que las frecuencias cuya concesión llegue a su vencimiento deberán ser sometidas a un procedimiento de licitación pública en donde el concesionario cuya licencia acaba de concluir podrá participar y tendrá preferencia sobre terceros. Si este concesionario gana la licitación y obtiene nuevamente la concesión de la frecuencia que ya operaba, deberá pagar una “contraprestación económica” al gobierno federal. Así lo marcan los artículos 16 y 17 de la ley.
¿PRI O AMPARO?
Obviamente, la CIRT no está de acuerdo con el nuevo procedimiento. Su deseo es que las concesiones se renueven de manera automática y sin pagar, como ocurría antes. Actores políticos han intentado congraciarse con la CIRT y le han ofrecido solucionar el problema de los refrendos. El PRI, por ejemplo, presentó en diciembre del año pasado, por conducto de Manlio Fabio Beltrones, una iniciativa para que las concesiones se renueven por 20 años a los mismos concesionarios sin necesidad de licitación pública, y que, a cambio del refrendo, éstos paguen una contraprestación económica. El gobierno, por su parte, no ha expresado públicamente una postura, aunque, se supone, tendría que acatar lo que marca la ley, es decir, abrir un proceso de licitación pública para las concesiones vencidas.
La pregunta es: ¿qué hará la CIRT? Las opciones son: acercarse al PRI y cabildear en el Congreso para revivir la iniciativa presentada por Beltrones; acatar lo dispuesto por la Suprema Corte; o ampararse contra la aplicación de la ley en el caso de que el gobierno cumpla con su obligación de acatarla.
MICROONDA: EROTISMO EN EL IMER
El erotismo no es un tema que suela ocupar muchos espacios en la radio mexicana, medio donde predomina el conservadurismo. Por eso resulta bienvenido el programa Erótica, la otra orilla del deseo, colección de 20 cápsulas espléndidamente producidas que el IMER ha comenzado a difundir en estos días. Con temas como “Noche”, “Zapatos”, “Seda”, “Fetichismo”, Erótica… cuenta con la conducción, investigación y musicalización de Andrés de Luna —maestro en el tema de la literatura erótica—, las actuaciones de Fernando Gómez Pintel, Karla Lechuga, Karina Altamirano, Isabel Casas y Alejandra Chen, la realización de Arturo Ramírez Cano, y los guiones de Gladys Mateos e Ismael Benítez. La producción general es de Graciela Martínez Matías. Erótica… se transmite en Horizonte (107.9 FM), de lunes a viernes a las 22:52 horas y en Opus (94.5 FM) también de lunes a viernes a las once de la noche.