Según el funcionario se han lanzado acusaciones que deben ser aclaradas para una justa evaluación del instituto y, sobre todo, de la reforma constitucional. A su modo de ver, las siguientes aclaraciones son las más importantes

Durante los comicios de 2009, el IFE aplicó por primera vez en la vida electoral mexicana un sistema tecnológico para administrar los tiempos oficiales del Estado en radio y televisión. La idea es que sólo por esa vía, sólo en los tiempos del Estado, los partidos accedan a la propaganda en medios de comunicación electrónica. Alrededor de este sistema se ha montado una fragorosa orquesta contra el IFE y se han lanzado acusaciones que deben ser aclaradas, para una justa evaluación de la institución y sobre todo, de la reforma constitucional. A mi modo de ver, las aclaraciones más importantes son éstas.
¿Debía el IFE construir un sistema de monitoreo?
Decididamente, sí. El artículo 76 del Cofipe dice: “El instituto dispondrá, en forma directa, de los medios para verificar el cumplimiento de las pautas de transmisión que apruebe, así como de las normas aplicables respecto a la propaganda electoral que se difunda por radio o televisión.” El IFE no tenía alternativa porque le fue otorgada la obligación de comprobar por sus propios instrumentos, que los concesionarios y permisionarios de radio y televisión cumplen con los términos de la ley, lo mismo al emitir los spots de los partidos, que al abstenerse de vender espacios para propaganda electoral.
¿Qué debía hacer el monitoreo del IFE?
La Constitución (artículo 41) define al IFE como “autoridad única” para administrar el tiempo que corresponde al Estado en radio y televisión en materia electoral. La tarea de administración tiene varias implicaciones: producir las pautas de transmisión conforme a los criterios de equidad marcados por la Constitución misma; debe notificarlas y ordenarlas a todas las emisoras de radio y televisión; recibir y calificar la calidad técnica de los materiales que distribuye; enviar los materiales a los miles de transmisores del país; debe detectar la transmisión de los promocionales; grabarlos, colocarlos en una base de datos consultable, archivar esos testigos y generar sistemáticamente informes y reportes.
El sistema construido por la autoridad electoral ejecuta todas esas funciones. Desde el inicio de las precampañas y hasta el día de la jornada electoral, el IFE generó 4 mil 556 pautas de transmisión, que fueron enviadas a 2 mil emisoras durante la campaña. Asimismo, el IFE recibió y calificó 2 mil 314 materiales distintos de los partidos y 273 de las autoridades electorales. 967 promocionales fueron transmitidos a los canales de televisión vía satélite, gracias a los 85 receptores instalados en todo el país. Los partidos pudieron cambiar sus promocionales, permanentemente, lo que se reflejó en las 3 mil 694 órdenes de transmisión que fueron enviadas a las emisoras de radio y televisión con el fin de sustituir promocionales.
Para vigilar el cumplimiento de las pautas de transmisión se instalaron 150 centros de verificación en todo el país. Desde ellos se detectan y graban automáticamente mil 474 señales de radio y televisión (alcanzar las dos mil señales implicaba un costo adicional al instalar otros tantos puntos de detección). Todos los receptores están conectados con un Centro Nacional que concentra la información. Por eso, el IFE cuenta hoy con los testigos de 8 millones 367 mil 439 detecciones que provienen desde el inicio de las campañas (3 de mayo).
¿Cómo se construyó este sistema?
La definición del modelo tecnológico fue resultado de la deliberación del Consejo General ocurrida luego de la opinión formulada por especialistas de la televisión pública de México: TV-UNAM y el Canal 11 (IPN).
Fue gracias a ese trabajo y a esa definición tecnológica, validada por expertos, que el IFE consiguió la ampliación presupuestal para la construcción de su sistema de monitoreo. Entre el otorgamiento de los recursos y la aplicación del sistema, transcurrieron 8 meses, justo antes del inicio de las campañas electorales.
No está demás decir que el sistema de monitoreo es producto de una licitación pública internacional en la que participaron 39 empresas. La Contraloría General del instituto ya ha revisado y dictaminado este proceso licitatorio que ha acreditado así, su legalidad y transparencia.
¿Qué información produjo el monitoreo?
Durante el proceso electoral, el Consejo General del IFE conoció cinco informes generales de la administración en radio y televisión: de precampaña, del tiempo estatal utilizado en la contingencia sanitaria, el de la equidad de las transmisiones en el inicio de campañas, el de la campaña de Sonora y el informe general antes de concluir el proceso electoral.
Gracias a su monitoreo, el IFE pudo demostrar los incumplimientos y fundar las sanciones contra los medios o partidos que violaron la ley. Cada una de las 8.3 millones de detecciones automáticas (en campaña), que provienen de mil 474 señales distintas, puede ser consultada hoy mismo. En ese universo, el sistema ubicó 563 posibles anomalías y el Consejo General resolvió sobre 60 procedimientos de sanción. Todas ellas fueron respaldadas fehacientemente, con el resultado del monitoreo propio. Estos respaldos son públicos y están disponibles para quien quiera verlos.
¿Qué sucedió en la campaña local de Sonora?
En la elección local de Sonora, coincidente con la elección federal, la Alianza integrada por PRI, PVEM y Partido Nueva Alianza denunció que las transmisiones de los concesionarios y permisionarios en esa entidad no coincidían con las pautas aprobadas. El IFE analizó las detecciones del sistema de monitoreo y comprobó que en efecto se había cometido un error en las notificaciones de la pauta. Se trató de un equívoco operativo que el Tribunal Electoral señaló y que la Contraloría del IFE indagó y sancionó. Pero el Consejo General del IFE pudo corregir sobre la marcha y demostró, una vez más, con un informe público debido a su monitoreo, que en el último mes de la campaña se habían regularizado las transmisiones en Sonora. Fue este uno de los elementos con los que el Tribunal Electoral confirmó finalmente la validez de la elección en el estado.
¿Cuánto costó el sistema de monitoreo del IFE?
El costo de la infraestructura del sistema de monitoreo fue de 25.7 millones de dólares, lo que representa aproximadamente, 15% de lo que gastaron los partidos y el IFE en la compra directa de spots durante la elección de 2006. El nuevo modelo redujo a cero el gasto en publicidad electoral y la consiguiente transfusión de recursos públicos a consorcios privados.
La inversión realizada se realizó por una sola vez y seguirá vigente durante varios procesos electorales, locales y federales, incluyendo los 14 procesos del año entrante. Hay que repetirlo: la tecnología adquirida es un bien del Estado mexicano y su uso es tan amplio y variado como obligaciones de regulación existan.
¿Y por qué tal impugnación al sistema de monitoreo?
El sistema para la administración de la radio y la televisión ha pavimentado la ruta para el acceso de partidos y autoridades a los tiempos del Estado, pero, probablemente, el resultado más importante y la razón de la orquestada impugnación es que por primera vez se cuantifica y documenta a escala nacional, el cumplimiento de la ley por parte de concesionarios y permisionarios de radio y televisión. Es un instrumento que devuelve al Estado mexicano el control sobre su patrimonio en el espacio radioeléctrico. Pues, tal vez, por eso.
*Jefe de asesores de la Secretaría Ejecutiva del IFE y presidente del Instituto de Estudios para la Transición Democrática. Sus opiniones no reflejan necesariamente la postura de esas instituciones.