Apenas el lunes pasado, Norberto Pasciullo en su último día como preparador físico de Chivas emitió una sentencia que parecía lapidaria: en la fuerza y resistencia sus jugadores estaban reprobados. Era la forma de respaldar la mala racha en la que había entrado el equipo bajo el mando de Raúl Arias.
Pero después de la demostración de anoche ante Atlas, quedó claro que era más cierto el diagnóstico que dio José Luis Real en su primer entrenamiento como técnico de Chivas. El mal estaba en la mente.
Y Atlas es el reverso de la moneda. Ahí se comprobó que ni la motivación automática que debe provocar disputar un Clásico los puede cambiar, porque hasta la supremacía que mantenía La Volpe en los Clásicos se rompió como síntoma de la descomposición de su sistema.
El epitafio en el Jalisco fue más que contundente. Atlas 1-4 Chivas. Los rojinegros que se quedaron en 14 ya se despiden.
La resurrección rojiblanca
La convicción con la que salió Chivas al campo del Jalisco quedó de manifiesto a los 16 segundos. Quizá la estrategia de Ricardo La Volpe era aguantar el ritmo vertiginoso de los rojiblancos, pero el libreto cambió cuando su defensa se descuidó y dejó llegar a Omar Bravo ante el portero Mariano Barbosa, quien pensaba que marcarían fuera de lugar, el mochiteco sólo tuvo que bombearle el balón y enviarla a las redes.
El 0-1 ya estaba a los 16 segundos y provocó el estallido de la mayoría rojiblanca. Atlas seguía aturdido por el golpe repentino y a los dos minutos ya tenía el 0-2 en contra.
Ramón Morales envió centro al área, donde Javier Hernández se levantó para rematar de cabeza ante la marca tibia de Fuentes y Ayala, y la mala salida de Barbosa.
Las redes se volvían a sacudir, y en las tribunas aumentaba la locura. Con los rojinegros sorprendidos, Chivas se empezó a dar el lujo de tocar en corto el balón y de avanzar a base de triangulaciones rápidas entre Medina, Chícharo, Medina y Morales.
Atlas aprovechó un tiro libre directo que cobró Édgar Pacheco por izquierda, y Osorno cerró el trámite con un frentazo para el 1-2 al ‘12, que hizo suponer en una reacción bravía.
Atlas logró controlar el vendaval inicial, se acomodó en media cancha y entre Bottinelli y Robles retenían la esférica.
Pero Chivas sólo reposaba, y al ‘25 un error en el área de parte de Ismael Fuentes al cometer juego peligroso provocó que se marcara tiro libre indirecto.
Aarón Galindo ejecutó y colocó el balón en el rincón derecho de Barbosa para el 1-3.
Al ‘39, Marco Rodríguez no quiso marcar una mano de Reynoso en su área. Quizá hubiera sido el 2-3, pero el caso es que al ‘40, en el contragolpe Morales apeló a la precisión de sus servicios, para que el Chícharo una vez más rematara de derecha para el escandaloso 1-4.
Para la segunda parte no se entendió si La Volpe quiso remontar el marcador o simplemente pretendía darle oportunidad a los jóvenes de jugar un Clásico Tapatío, lo cierto es sus relevos no provocaron nada, y Chivas renunció a la posibilidad de complacer a su afición con una gula de goles y sólo se dedicó a disfrutar de 45 minutos más para observar la decadencia de su rival.
Atlas
DT: Ricardo La Volpe
Mariano Barbosa/Mario Méndez/2 Ismael Fuentes/Hugo Ayala/Jorge Torres (Saúl Villalobos ‘46)/Luis Robles/Darvin Chávez/Édgar Pacheco/ Darío Bottinelli (Christian Díaz ‘58)/Hebert Alférez/Daniel Osorno
Chivas
DT: José Luis Real
Luis Michel/Omar Esparza/Aarón Galindo/Héctor Reynoso/Jonny Magallón/ Ramón Morales (Édgar Solís ‘62)/Gonzalo Pineda (Patricio Araujo ‘63)/ Édgar Mejía/Alberto Medina/Javier Hernández/Omar Bravo (Omar Arellano ‘71)
Amonestados: Atlas: Fuentes, Mario Méndez
Chivas: Michel, Pineda, Reynoso
11 triunfos
De Chivas en Clásico Tapatío desde el Invierno 96; Atlas se queda con nueve