El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, hizo ayer un dramático llamamiento al Congreso estadunidense para que apruebe la reforma del sistema de salud. “Es hora de cumplir con esta tarea”, destacó Obama en el jardín de la Casa Blanca. Horas antes, el presidente estadunidense visitó al grupo demócrata en la Cámara de Representantes, para promocionar su más importante proyecto de reforma a nivel de política interna y unificar la postura demócrata.
Estados Unidos está más cerca que nunca de la realización de la reforma del sistema de salud, necesaria desde hace décadas, subrayó Obama. Añadió que esta medida traerá “más seguridad y estabilidad” a los asegurados, incluirá por fin a millones de no asegurados y posibilitará reducción de costos a las familias y a las empresas.
A largo plazo, la reforma también reducirá el déficit estatal. “Esta ley es el cambio que el pueblo estadunidense necesita con urgencia”, dijo Obama.
Acerca una reforma que llevan deseando generaciones de estadunidenses, afirmó. Para anoche (hora local) estaba prevista la votación sobre la ley en la Cámara de Representantes.
Los demócratas disponen de 258 escaños, los republicanos, de 177. Para aprobar la propuesta de ley hace falta una mayoría de 218 votos.
La ley es un “hito” en la lucha por la reforma sanitaria, destacó Obama, e hizo referencia a que cada semana catorce mil ciudadanos estadunidenses pierden su cobertura sanitaria y que cada año mueren 18 mil personas porque no están aseguradas. El viejo sistema está “roto” y debe ser reparado. “Este es nuestro momento”, subrayó Obama.
Los demócratas, que tienen una clara mayoría en la Cámara de Representantes, se mostraron optimistas respecto de que la ley sea aprobada. La presidenta demócrata del Parlamento, Nancy Pelosi, habló de una “decisión histórica”.
Después de la Cámara de Representantes, la ley debe ser aprobada por el Senado, que actualmente debate otra propuesta de ley y donde hay mayores resistencias a las ideas de Obama. La reforma sanitaria quiere integrar al sistema a los estadounidenses sin seguro médico. Su cifra se ubica, según diferentes versiones de la Casa Blanca, entre los 30 y los 46 millones. El plan prevé una seguridad social estatal, pero cada estado podrá decidir autónomamente si la ofrece o no.
Algunos demócratas en el Senado tienen objeciones contra esta opción.