Ante una eventual irrupción de instalaciones eléctricas por empleados de la extinta compañía de LyFC, la Agencia de Seguridad Estatal (ASE) reforzó la vigilancia en 26 municipios, donde se encuentra instalada la infraestructura estratégica.
En algunas oficinas de la desaparecida compañía penden mantas con
leyendas que instan a la población a no pagar la luz.
Sólo en el municipio de Naucalpan, en el centro de la ciudad, las oficinas operan de manera normal; sin embargo, de las paredes pende una manta con la leyenda: “No pagues la luz”.
Mientras en el municipio de Tlalnepantla, en la oficina de servicios, la manta colocada por ex trabajadores, también insta a los usuarios a no pagar el consumo de energía eléctrica.
Los vecinos optaron por pagar su consumo bimestral en las sucursales bancarias y en horarios establecidos por las instituciones.
En este sentido Margarita Pérez, vecina de Santa Cruz del Monte, en
Naucalpan, refirió “que estamos acostumbrados a pagar el servicio y aunque haya situaciones difíciles optamos por pagar en el banco, si no, imagínese las sumas que tenemos que pagar si nos atrasamos. Si ya de por sí, nos llega el recibo elevado” se quejó Margarita Pérez.
Desde la semana anterior, la ASE decidió abrir un nuevo frente policiaco para inhibir la ocupación de instalaciones de la extinta Luz y Fuerza y para ello reforzó su dispositivo de vigilancia en zonas estratégicas, principalmente en 26 municipios mexiquenses.
En esta segunda fase del operativo especial se sumaron la Policía Federal, y el Ejército mexicano, cuyos elementos se instalaron de manera simultánea desde el decreto de extinción en 127 puestos en donde se encuentra instalada infraestructura estratégica de Luz y Fuerza.
Se trata de garantizar la tranquilidad de los habitantes del Estado de México y de evitar que se ocupen las instalaciones, por lo que mil 500 efectivos de la ASE, participan en un operativo especial.