Durante el recorrido, Isauro Rionda Arreguín, cronista de la Ciudad, explicó a los visitantes el valor histórico de cada lugar, lo que hace que Guanajuato sea considerado Patrimonio de la Humanidad. Se hospedaron en un hotel de Guanajuato.
En punto de las 8:56 de la mañana arribó al Aeropuerto Internacional el convoy de la Reina Beatriz de Holanda, quien se transportaba en un Mercedes Benz negro con la bandera de este país ondeando antes de abordar el avión que la llevaría nuevamente a la ciudad de México.
Llegaron al aeropuerto flanqueados por una caravana de patrullas y escoltas.
Esta sería una de sus últimas actividades en tierras mexicanas, ya que en la capital se reuniría en el museo Franz Mayer con la comunidad holandesa para hacer un recorrido por las pirámides de Teotihuacán.
En el aeropuerto hubo un fuerte operativo de seguridad en donde estuvieron elementos del Estado Mayor Presidencial, Ejército, policía, tránsito y seguridad de la terminal aérea en el perímetro cercano a la pista.
Al ingresar a la pista, la reina Beatriz de Holanda y los príncipes herederos Guillermo y Máxima fueron recibidos por mariachis, quienes interpretaron algunas piezas musicales. La primera de ellas fue “Las Golondrinas”, después “Cielito Lindo” y finalmente “El jarabe tapatío”.
La reina Beatriz subió las escalerillas del avión privado y agitó su mano en señal de despedida. De igual manera lo hicieron Guillermo y Máxima.
Minutos después pudieron escucharse las turbinas del avión, que se enfilaba a la pista para despegar y en punto de las 9:15 de la mañana la aeronave despegó de tierras guanajuatenses, dio la vuelta y se perdió en el horizonte.