No más invictos en la NBA. Los Suns de Phoenix derrotaron a los Celtics de Boston 110-103 y los Heat de Miami terminaron con los Nuggets de Denver 96-88, para dejar a la Liga sin equipos perfectos.
Fue el cuarto parcial el que trajo la devastación para los locales. Jason Richardson, el mata Celtics más cértero de los últimos años, comenzó tomando la ofensiva de Phoenix en sus hombros. El alero anotó ocho puntos en sucesión, una dejada en reversa, un triple, una bandeja y uno de dos tiros de línea para facilitar un inicio de 11-2 de los visitantes. La sequía de Boston le vio errar cinco tiros y anotar apenas su segundo doble del cuarto con 6:44.
Un nuevo resurgimiento de los Celtics acortó a cuatro, con dobles consecutivos de Wallace y triple de Allen. Pero fue cuando Channing Frye, que vive un auténtico renacimiento en su carrera, anotó doble y triple para alejar a su quinteta por siete con 4:17 por jugar. Un nuevo intento de los Celtics fue sofocado por Steve Nash, que clavó un triple directo al corazón para darle a su equipo siete de ventaja con 50 segundos en el partido.
Celtics (6-1) enfrentó al tercer equipo con estilo uptempo en menos de cuatro días, pero esta vez no pudieron salir del paso. Tras ser derrotados por los Magic de Orlando el miércoles, los Suns (5-1) tuvieron 33 puntos de Richardson, 20 de Amare Stoudemire y 16 y 12 asistencias de Steve Nash.
En Miami, los Heat recibieron al único invicto del Oeste, Nuggets de Denver, y con 22 puntos de Dwyane Wade, destronaron a Denver pese a 30 tantos de Carmelo Anthony.