Hay alimentos muy reconocidos elaborados a base de maíz y por consecuente la masa, como lo son los tamales, bebidas tales como el atole o champurrados. Existe también un alimento que tiene un complejo proceso de preparación y que es muy significativo de la Huasteca, el Zacahuil es muy conocido por las personas de la región y foráneos.
De acuerdo con Talia Olivares de Saldívar el Zacahuil, al cual también le llaman bolín cuando es más pequeño y tepacaxcle. Al Zacahuil le ponen la carne de un cerdo entero y cuando es bolín sólo le ponen una gallina, sirve para obsequiar a los parientes y amigos cercanos.
“Entonces el maíz no solamente sirve para los alimentos comunes que conocemos a lo largo de nuestra vida, tanto dulces como salados, bebidas normales y embriagantes; todo lo que sobra del maíz en los lugares donde se siembra también es aprovechable, porque también puede servir para el alimento del ganado”.
Por otro lado el consumo de Zacahuil en el municipio de Pánuco, por tradición se da los domingos por la mañana, pero hay quienes deleitan con este platillo regional típico de esta ciudad de forma diaria a un costado del mercado municipal, tal es el caso de Mayte Juárez Norato, quien desde muy temprana hora coloca su puesto .
Juárez Norato tiene 18 años de elaborar Zacahuil diariamente, para esto expresó la forma en que realiza el tradicional platillo, dando a conocer que “son diez kilos de masa quebrada a la que se le agrega sal, carbonato y agua, procediendo a mezclarlos con la manteca de cerdo, para continuar con la aplicación del chile cascabel molido y regular cantidad de agua para que no quede ni duro ni aguado, y sal al gusto”.
“Cuando la masa ya está preparada se le ponen 20 hojas en un molde de lámina, al que ya se le colocaron con anticipación hojas de la mata de plátano y se vacía sobre ésta la mezcla antes hecha, y los diez kilos de carne que se le agregan van aderezados con una mezcla de las semillas de chile cascabel, cebolla, pimienta y ajo molido; se vacía sobre el molde, cubriéndolo con las mismas hojas de plátano, se envuelve completamente para que no haya escurrimientos y se mete al horno de barro para su cocción, donde debe permanecer de ocho a diez horas”.
Indicó que diariamente brinda atención a alrededor de 70 personas que acuden a su punto de venta de Zacahuil, ubicado sobre la calle Lerdo de Tejada a un costado del Mercado Municipal, y solo descansa los días sábados, ya que es madre de familia de dos mujeres que cursan sus estudios universitarios, y las ganancias que ella obtiene es para solventar sus estudios.
Dio a conocer, que desde hace aproximadamente cinco meses, las ventas han disminuido hasta en un cincuenta por ciento, esto debido a la crisis económica que se vive en el país, pero dijo tener la esperanza de que las cosas cambien, “ya que se acercan las fiestas de diciembre, y desde ese mes hasta marzo, se obtienen buenas ganancias, ya que además por ser días de frío, las ventas aumentan considerablemente”.
Olivares de Saldívar puntualizó que estudió en el Instituto Tecnológico de Ciudad Madero “y nos mandaron en una ocasión a tomar un curso en Querétaro en el Instituto Nacional de la Leche y Vino, con una autoridad mundial que era el profesor Vieira; el nos platicaba que como era posible que se desperdiciara tanto en México todo esto del maíz, porque desde la primer semilla ya se está poniendo la proteína, todo es aprovechable porque se puede comer el elote en pequeño y cuando está más grande, además ayuda a combatir problemas de las vías urinarias, así como para deshacer las piedras en los riñones”.