Torreón.- La Universidad Autónoma de Aguascalientes, a través de la Dirección General de Investigación y Posgrado, otorgó un reconocimiento a Jorge Alberto Burciaga Nava, de la Universidad Juárez del Estado de Durango en Durango, por haber obtenido el premio a la mejor Tesis de Doctorado.
Su investigación es sobre la interacción de una bacteria que se denomina “acinobacillus pleuropneumoniae con células endoteliales de aorta de cerdo”.
Dicha bacteria es en la mayoría de los casos letal para los cerdos, además que es de fácil transmisión. Se sabe que afecta al aparato respiratorio, ya que se ha encontrado en la nariz, cavidad oral, tráquea, bronquios y pulmones aunque también se determinó que no es transmitible al ser humano.
Por primera vez, la Autónoma de Aguascalientes convocó a todos los egresados de estudios de Maestría y Doctorado, para que sometieran a concurso su tesis de grado a la “I Edición de Premios a su mejor Tesis de Posgrado”.
Los evaluadores, miembros del Sistema Nacional de Investigadores, fueron los que determinaron el proyecto ganador, reconocimiento que Burciaga Nava otorgó a la Universidad Juárez, y en particular al personal de la Facultad de Medicina de Durango dado el apoyo y los recursos que han facilitado.
El doctor en Ciencias Biológicas desde diciembre de 2008 efectuó este proyecto gracias a una beca para tesis del Programa de Mejoramiento del Profesorado (PROMEP).
Sobre el trabajo además se sabe que la bacteria provoca la muerte del animal, pero no se sabía si la bacteria tenía alguna interacción con las células endoteliales, que son las que tapizan el interior de los vasos sanguíneos.
El trabajo resultó muy importante dado que se encontró que la bacteria no solamente tiene capacidad para adherirse a las células endoteliales, sino que también para invadirlas, posiblemente sobrevivan dentro de ellas, y además, a través de las toxinas que excreta, también provoca la muerte de las células endoteliales por mecanismos que se conocen como necrosis y apoptosis.
Gracias a este trabajo también se estableció que esta bacteria no contamina al ser humano que consume carne de cerdo.
Finalmente, trascendió que el trabajo fue realizado con sumo cuidado ya que había riesgo de que el investigador tuviera contacto con la bacteria a pesar de que no representan ningún problema de gravedad.