Aunque apenas está por completar un lustro dedicado al alto rendimiento, el marchista mexiquense Éder Sánchez Terán ya empieza a cosechar los frutos de su esfuerzo y disciplina dentro de los 20 kilómetros de marcha, donde ahora ha redondeado su mejor año deportivo con la designación al Premio Nacional de Deportes 2009, galardón con el que se siente muy agradecido.
“Me siento muy contento con este reconocimiento, es un plus para alentarme a seguir adelante en mi carrera deportiva. Estoy muy agradecido de que reconozcan mi carrera que inició en el alto rendimiento internacional en 2005 siendo finalista mundial”, dijo Sánchez Terán.
2009, EL MEJOR AÑO
Además de lograr la medalla de bronce de los 20 kilómetros en el Campeonato Mundial de Atletismo de Berlín, Alemania, en agosto pasado, el andarín de 22 años de edad fue reconocido esta temporada por al Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF) como el ‘Mejor Marchista del Año’, al ascender al podio en todas las competencias internacionales en que se presentó.
“Me quedo muy satisfecho con este 2009, fue un año de muchos esfuerzos, pero también de muchas recompensas y este tipo de reconocimientos, motiva a continuar en ese mismo camino”, agregó el andarín, quien es el octavo militar que recibe el Premio Nacional de Deportes.
ORGULLO DEL EJÉRCITO
Éder Sánchez es Sargento Segundo de Transmisiones en el Ejército Mexicano, institución que también le reconoció en septiembre pasado por la Secretaría de la Defensa Nacional con la Condecoración al Mérito Deportivo de 1/a Clase y es el primer militar, desde el año 2001 que recibe el Premio Nacional de Deportes.
Fue el entrenador de pentatlón moderno, Arturo Aguirre Dikinson, en 2001, el último militar que recibió el máximo galardón que otorga el gobierno federal al deporte mexicano; antes de él, fue otorgado al marchista, medallista olímpico, y también tío de Éder, Joel Sánchez (2000).
En 1998 lo entregaron al equipo de Pentatlón Moderno, conformado por Abdías Salazar, Sergio Salazar y Horacio de la Vega, junto con la fondista Nora Leticia Rocha, también militar; en 1991 Josué Ortega y en 1990 Ivar Sisniega, ambos de pentatlón moderno.
“Estoy contento también porque el mando militar también estará satisfecho con este reconocimiento; el hacer que un militar regrese a ganar el Premio Nacional de Deportes será muy bueno para continuar promoviendo el trabajo de las Fuerzas Armadas; no me queda más que seguir adelante y poner en alto a las Fuerzas Armadas y a México”, agregó el triple finalista mundial (2005, 2007 y 2009).
Por último, el marchista oriundo de Tlalnepantla, Estado de México extendió su felicitación a los demás ganadores de este Premio Nacional del Deporte.
“Reitero mi felicitación a todos, estoy muy contento de pertenecer a este selecto grupo de atletas y personalidades que ponemos en alto el nombre del deporte mexicano”, puntualizó Éder vía telefónica.