El gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, afirmó que en el combate al narcotráfico no debe caerse en provocaciones, ni regresar “a la época del talión”; por el contrario, subrayó, se tiene que fortalecer la coordinación entre los tres órdenes de gobierno.
Durante la Clausura del XXXIII Congreso Nacional de Tribunales Superiores de Justicia de los Estados Unidos Mexicanos, el mandatario estatal sostuvo que en el combate a dicho ilícito se debe imponer la legalidad.
“Por ello ante el crimen organizado y su modus operandi, no debe caerse en la provocación, menos aún pretender combatir al delito con acciones que estén al margen de la ley, de lo contrario tendríamos una gran regresión histórica a la época del talión y entonces, como advertía Gandhi, Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego”.
Peña Nieto consideró “impostergable” que los tres poderes del Estado cierren filas contra la delincuencia organizada ante el avance de la actividad del narcotráfico sobre las instituciones gubernamentales, aunque “siempre apegado a la legalidad”.
La coordinación, dijo, es la mejor vía para hacer frente a este fenómeno
delictivo y sus nocivos efectos en nuestro tejido colectivo, "el narcomenudeo no reconoce límites ni fronteras, corrompe a funcionarios públicos, favorece la escalada de violencia y desarticula la cohesión social y en particular los lazos familiares".
Afirmó que la venta y consumo de drogas se ha convertido en uno de los principales problemas que afectan a la juventud por lo que, además de programas asistenciales, se deben impulsar reformas que acaben con la impunidad y fijen penas más severas a las personas dedicadas a estas actividades.
“Una de las manifestaciones más visibles de esta realidad es la cruenta ola de violencia por la disputa de los mercados de venta, los narcomenudistas además se han convertido en una amenaza permanente para la salud pública especialmente para nuestros niños y jóvenes, que representan una franja altamente vulnerable en este tipo de actividades”.