El secretario general de Gobierno de Jalisco, Fernando Guzmán Pérez Peláez, se pronunció a favor de que se realice un desarrollo turístico conjunto en la zona costera que está en el área del conflicto de límites entre Colima y Jalisco, y también a favor de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación sea la que resuelva el diferendo.
En una visita realizada ayer jueves a la Playa del Coco, ubicada en la zona federal que limita con la zona urbana de El Rebalse, Jalisco, cerca del complejo turístico Isla Navidad, el secretario puntualizó que “lo que debe prevalecer es el derecho, la vía jurídica… y Jalisco siempre ha presentado la argumentación y las pruebas para resolver por la vía jurídica”.
Acompañado del secretario general y el síndico del Ayuntamiento de Cihuatlán, Francisco Javier González Guerrero y Arturo Salas Hernández, además del alcalde electo Roberto Gallardo Ruiz, Guzmán subrayó las ventajas de hallar una solución conjunta que favorezca a ambos estados: “En el ámbito económico, hay una enorme oportunidad en este bello litoral que tenemos en Jalisco y Colima. Hay que desarrollarlo conjuntamente, que haya oportunidades para todos: para jaliscienses, para colimenses. Pero que este conflicto no nos separe más allá de las diferencias jurídicas”.
Al referirse a la reciente llegada de Mario Anguiano a la gubernatura de Colima, Fernando Guzmán dijo que el gobierno de Jalisco espera que la nueva Administración “abra una nueva época de relaciones, más respetuosas, más cercanas, donde podamos trabajar juntos por el desarrollo turístico y dejar que sean las instituciones legales de este país [las que] resuelvan este conflicto; pero, en tanto esto sucede, que no haya provocaciones, incursiones, situaciones que afecten la tranquilidad de esta zona”.
A unos metros de las excavaciones en la playa efectuadas por órdenes del gobierno del saliente mandatario Silverio Cavazos, Guzmán aseguró que la obra está suspendida por la Procuraduría Federal de Protección del Ambiente (Profepa): “Es una zona federal donde requerían, independientemente de que sea Jalisco o Colima, tres autorizaciones de la Semarnat [Secretaría del Medio Ambiente federal]. No había ninguna tramitada; entonces, era un acto unilateral: por eso fue detenida y clausurada por la Profepa”.