La Cámara de Comercio Italiana en México afirmó que con el paquete fiscal aprobado por el Congreso, el país está enviando una señal de rechazo a la llegada de nueva inversión extranjera en 2010, y actúa de forma contraria a lo que están haciendo otros países de brindar estímulos para atraer capital fresco del exterior.
El presidente del organismo, Marco Cannizzo, señaló que las modificaciones concretadas en el esquema de consolidación fiscal del próximo año, también afectará a las empresas extranjeras, y sí bien los empresarios italianos instalados en México mantendrán sus planes, para aquellos que deseen incursionar en el mercado mexicano, no les resultará atractivo.
En conferencia de prensa, comentó que en el largo plazo México todavía es un buen mercado, sin embargo, los cambios fiscales debieron diferirse por lo menos hacia los próximos dos años, sin olvidar aumentar la base gravable en el país.
“No estoy sólo criticando a México. El caso de Italia es muy parecido. Son modificaciones dolorosas pero marginales. El país no está respondiendo a las expectativas internacionales. Se puede decir que 2 por ciento más de ISR es algo menor, pero se trata de un número al alza, y en el momento en que la economía ya está golpeada, más impuestos no es una señal que indique que se quieren más inversiones en el país”, dijo.
El representante del sector productivo italiano detalló que actualmente en el país operan mil 94 empresas italianas, entre las que destacan Grupo Techint-Tenaris; Zoppaa; Barilla; Brembo; la Perla, Ferrero y Hermenegildo Zegna.
El 80 por ciento de las exportaciones de Italia hacia México está compuesto por bienes intermedios e instrumentales, como maquinaria, productos metalúrgicos; químicos, plásticos y aparatos electrónicos. El 20 por ciento restante se encuentra en bienes de consumo, ropa y calzado, joyería, diseño de interiores, agroalimentos y medicamentos.
En el primer semestre de 2009, el intercambio comercial de ambas naciones fue de mil 500 millones de dólares, 37 por ciento menor a lo obtenido en el mismo periodo de 2008.
Finalmente, comentó que es difícil cuantificar de manera real la inversión italiana que entra a México, porque en algunos casos se triangula desde otros países europeos; sin embargo, enfatizó que las cifras oficiales de la Secretaría de Economía no concuerdan con la realidad, pues sólo tienen registrado un millón de dólares en su registro de 2008, pero la cantidad es mucho mayor a ese dato.