El sector empresarial tabasqueño rechazó “tajantemente” el paquete fiscal para 2010 aprobado por el Senado y consideró que los poderes Ejecutivo federal y Legislativo fracasaron nuevamente en su obligación de hacer una reforma de fondo.
En rueda de prensa, José Estrada Garrido, presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Tabasco (CCET) indicó que con esa paquete no se da solvencia al sector público para promover el crecimiento.
“Nuevamente se hizo la reforma posible y no la que necesita el país”, dijo.
Expuso que, otra vez, se recurre a soluciones cortoplacistas y provisionales, además de que por sus limitaciones y efectos recesivos, no es seguro que las medidas aprobadas serán suficientes para cubrir el déficit público que se presenta para 2010 sin necesidad de incrementar el endeudamiento.
Opinó que, “lo aprobado”, va en contra de la “recuperación económica”, porque se aumenta la carga fiscal cuando las empresas y las familias enfrentan una crisis de liquidez grave.
“El aumento en el Impuesto Sobre la Renta (ISR) es un abuso”, al incrementar la carga fiscal de los contribuyentes cautivos en más de 7 por ciento, cuando no hay una sola medida eficaz para combatir a la economía informal e ilegal.
Además, criticó, no hay ningún avance para el pendiente fundamental del sistema tributario mexicano: Ampliar la base de contribuyentes.
Agregó que contrario a la tendencia mundial a favor de los impuestos al consumo, de más fácil recaudación y con los que todos pagan en proporción a su gasto, se mantiene la dependencia respecto a los impuestos al ingreso (ISR, e Impuesto Empresarial a Tasa Unica –IETU--), que tienen una implicación directa en la inversión, el ahorro y la generación de empleos.
A la rueda de prensa asistieron –y respaldaron la postura oficial del CCET— los presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Oscar Azcona Priego; Cámara Nacional de Comercio (Canaco), Juan Antonio Torres Báez; y Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), María Teresa Abreu.
El líder del organismo cúpula de la iniciativa privada en la entidad remarcó que en lugar de resolver la complejidad para calcular y pagar impuestos en México, se añaden más enmendaduras.
“Esto afecta la competitividad de las empresas establecidas, inhibe la formalización y afecta las labores de fiscalización. El ejemplo más claro es mantener dos impuestos al ingreso: ISR, IETU”, declaró.
Además, estableció, en materia de consolidación fiscal se vulnera el principio constitucional de no retroactividad, sentando un precedente grave para la inversión.