Luego que la Secretaría de Gobernació (Segob) declarara el estado de emergencia en Tabasco a consecuencia de las inundaciones, el diputado local del PRI Jaime Mier y Terán consideró como grave la irresponsabilidad con la que se ha conducido el director general de la Comisión Nacional del Agua, José Luis Luege.
Expresó que la Conagua ha fallado al compromiso establecido de concluir en tiempo y forma la construcción de obras hidráulicas estratégicas, por lo que exigió al gobierno federal concluir inmediatamente las acciones que permitan el control de las aguas de los ríos que ha originado entre otras causas las graves inundaciones de Tabasco.
Destacó la importancia terminar con la permanente incertidumbre de la población, que cada año sufre de las consecuencias de las fuertes lluvias.
El diputado local del PRI manifestó que urgente que la Conagua debe asumir su responsabilidad en las actuales inundaciones, ya que es la única culpable de lo acontecido hasta la fecha.
Señaló que los ríos no tienen la capacidad para recibir la cantidad de agua que esta enviando la Comisión Nacional del Agua y la Comisión Federal de Electricidad a través de las presas, y además los ríos tienen el gran problema del azolvamiento.
“Hay que decirlo con toda claridad: la Conagua, no ha cumplido con el compromiso de extracción, por lo que las afectaciones a la población deben considerarse dentro de un daño agravado por el que José Luís Luege tendrá que responder ante la opinión pública”, añadió
Expresó que es lamentable lo que ha acontecido en la región de la Chontalpa Chica, específicamente a los municipios de Cárdenas, Huimanguillo Jalpa de Méndez, Nacajuca y Cunduacán.
“Ya se ha dicho que es necesario cambiar la Ley General de Protección Civil, las reglas de operación del Fondo Nacional de Desastres Naturales y del fondo para atender a la población rural afectada por contingencias climatológica”, manifestó
Señaló que la Conagua tiene la responsabilidad de apoyar los programas de apoyo para la reconstrucción, asignando mayores recursos presupuestales, necesarios para respaldar la economía doméstica y la rehabilitación de las actividades económicas, “porque el señor Komukai y compañía han tenido todo el tiempo del mundo para terminar las obras de protección y sencillamente no lo han hecho”.