De nueva cuenta, los malecones de la ciudad de Villahermosa están siendo amurallados por costalera, con el propósito de salvaguardar a los colonos de esta zona de escurrimientos, ante una posible crecida del río Grijalva por las lluvias que ha traído consigo el frente frío numero 9.
De nueva cuenta, los rostros de los vecinos de colonias como Las Gaviotas se vuelven a llenar de incertidumbre, la mayoría de ellos se sume en sus pensamientos al momento en ver cómo se va formando la muralla de costales de arena.
Desde el pasado lunes por la mañana las actividades para poner de nueva cuenta costalera en el malecón Leandro Rovirosa comenzaron con jornadas de personal contratado por las autoridades estatales con la finalidad de tener construido este bordo en la zona de la colonia Las Gaviotas porque debido a la lluvia ya se generaron encharcamientos, que en su primer momento se pensó que pudo ser escurrimientos del río hacia la calles, pero se confirmó que aunque el nivel ha subido un poco la amenaza de que se desborde todavía está un poco lejos, de ahí que para evitar sorpresa se construya esta barrera que tendrá varios kilómetros de largo.
Los colonos de este lugar se mostraron preocupados porque las lluvias en estos dos días estuvieron constante pero ante la pausa que tuvo durante la mañana y tarde del martes confiaron en que las condiciones del clima se compondrían, sin embargo, apuntaron que la postura de la costalera no deja de llamarles la atención porque les recuerda los malos momentos que vivieron en 2007, pero argumentaron que de todas manera aunque el río Grijalva no presente hasta el momento peligro de desbordarse era buena que se pusiera la costalera sobre el malecón, aunque remarcaron que esperaban que se reforzara la parte en donde no había protección de este malecón que en su momento se cayó en las pasadas inundaciones.
Comentaron que esperaban no volver a sufrir de estas anegaciones porque aunque ya aprendieron a vivir con costalera sobre su colonia, siempre les impone y recuerda las calamidades que se vivieron cuando el agua subió más de 2 metros en 2007 y que pese a la costalera que se puso en su momento quedó rebasada por la fuerza del agua.