Luis Ernesto Michel levanta las cejas y abre los ojos en señal de que ha recibido una sorpresa agradable. Esta noche, cuando el árbitro marque el inicio del partido Chivas-Indios, el portero cumplirá 100 juegos como futbolista profesional.
“¿Ya son 100 partidos? ¡Uf!”, pregunta él mismo. Posiblemente recordó la emoción del día en que debutó en el Apertura 2003 ante Irapuato, en el Estadio Sergio León Chávez.
“Realmente no me había puesto a ver las estadísticas, es parte de un trabajo, es padre saberlo”, manifestó. Michel hace un recuento rápido de cómo empezó su gusto por el futbol y del referente que lo impulsó a ubicarse en una posición considerada ingrata.
“De chavito me gustaba el futbol y me ponía a jugar con mis hermanos. Iba al estadio a ver a Chivas y el referente era El Zully Ledezma, pero la dimensión era diferente, yo no me veía jugando en Primera División”, recordó Luis.
“Entré a las fuerzas básicas, y el mismo Zully me tocó de entrenador de porteros, y aprendes de esa gente, como lo hice de Oswaldo (Sánchez), Adrián Martínez, El Pulpo Zúñiga, el entrenador Luis Valls, y no terminaría de mencionar a los que han influido en mí”.
Sin embargo, después de su aparición en Primera División, Luis debió esperar tres años para estar de nuevo como titular, ya que la figura era Oswaldo Sánchez. Inclusive, el Apertura 2004 y Clausura 2005 Michel debió emigrar al Santos.
Retornó al Rebaño en el Apertura 2006, se fue Oswaldo y supo que su destino lo había alcanzado: “Siempre tuve claro dónde estuve parado, trabajé para buscar una oportunidad y la encontré”, dijo Michel.