El buque militar USS New York, creado con siete toneladas y media de acero extraído de restos de las Torres Gemelas, arribó ayer a Nueva York, deteniéndose frente a la Zona Cero para disparar 21 cañonazos en memoria de las casi 3 mil personas que murieron en los atentados del 11-S.
“Haber construido esta embarcación a partir de un acto tan perverso demuestra que con perseverancia siempre es posible crear algo que hará bien en el mundo, y es un honor formar parte de ello”, aseguró Jessie Johnson, miembro de la tripulación del buque.