Los actores Mauricio Cedeño (también director) y Vera Wilson se reunieron con el director Eduardo Villalpando para producir una comedia. Los tres tienen experiencia con el género y son amigos entre sí. Que montaran Sabor a Freud no es, pues, ningún accidente, y permite ver cómo se hallan cómodos en un escenario que exige frescura, inteligencia y velocidad para escuchar las reacciones del público. Ojo: no cualquiera hace comedia con éxito, a menos que no le importe parecerse a los cómicos de la televisión.
Sabor a Freud es una comedia humorística del argentino Juan Pablo Feinmann, un escritor y articulista que revisa, con el encuentro entre una esquizofrénica y un psicoanalista, el juego entre el enfermo que está sano y el sano que está enfermo: la aburrida Lucía Espinosa (Wilson) necesita ayuda porque a veces se convierte en Dolores Durán, una apasionada y sensual cantante convencida de que la ficción amorosa de los boleros es mejor que la vida real. El frío doctor Kovacs (Cedeño) no tiene ni tiempo de empezar con la terapia: Dolores lo somete para que deje salir a la otra persona que vive dentro de él, un hombre también apasionado que rivaliza en carisma con el mismísimo Humphrey Bogart. Para el espectador no hay doble juego: desde el principio sabe que ganará Dolores, heroína de la libertad y la autenticidad que lapidamos en aras de vivir en este mundo.
Tanto Vera como Mauricio saben que, en esta obra, es indispensable dejar claros a sus personajes desde el principio y que el peligro consiste en “dejarlos caer” aunque sea un momento: si a ella se le olvida cómo habla Dolores, si a él se le olvidan los gestos de Kovacs, etcétera, ya no serán verosímiles, y recaerán en clichés, en “mañas” del oficio de hacer reír, que sirven pero matan de flojera. Los dos acometen el reto con bastante éxito, si se piensa que el texto vuelve sobre sí mismo en varias ocasiones hasta fatigarse —la madre de él, el esposo de ella, Casablanca, un sketch de llamadas telefónicas… El director confió en la energía y la desternillante entrega de sus actores, y funcionan. La música en vivo es un feliz extra.
Sabor a Freud está en la capilla Elías Nandino del ex Convento del Carmen: viernes y sábados 20:30 horas, domingo 18:00 horas. Además, inaugurará el Festival Estatal de Teatro, el 6 de noviembre.