Juan Francisco Palencia optó por la sana decisión de hacer como que nunca dijo nada, de olvidar resentimientos y de dar un discurso que ensalzó la buena relación que, según él, mantiene con Javier Aguirre y su auxiliar en la selección nacional, Manuel Vidrio.
Hoy todo es felicidad para el atacante de los Pumas con este llamado que, aunque de carambola, le permitió regresar a las filas tricolores para mantener viva la llamita de esperanza de colarse al grupo que irá al Mundial de Sudáfrica 2010.
Y bajo esta sintonía, era imposible reconocer que entre él y Aguirre había un distanciamiento nacido desde 2002, generado por la molestia de Palencia al ser relegado a la banca en el Mundial de Corea y Japón.
“Con Javier (Aguirre) hubo muchas especulaciones, pero realmente nunca pasó nada (en 2002), estamos muy tranquilos, somos gente honesta que somos capaces de mirarnos a los ojos siempre y, afortunadamente, se dicen las cosas de frente, problemas no hay”, aseguró.
Más allá de la incomodidad que le pueda generar el rumor de un rompimiento con el técnico del Tri, Juan Francisco dijo que es lógico que, dados los hechos del 2002, la afición y los medios de comunicación especulen de más sobre este tema.
“Realmente no hubo nada, fueron especulaciones, evidentemente, si no juegas en un Mundial la gente va a hablar, eso es natural, pero realmente no hubo nada, simplemente no tuve participación, así lo decidió (Aguirre). La realidad es que la gente tiene todo el derecho de especular y pensar cosas, pero la relación es muy cordial”, apuntó.
Palencia indicó que sí saludó a Javier Aguirre en su primer entrenamiento en el CAR, aunque lo hizo cuando los medio de comunicación ya se habían retirado del lugar.
“A lo mejor ayer (miércoles) ustedes (medios de comunicación), por el tiempo que se les da no pudieron ver todo el entrenamiento, pero (Javier y yo) hablamos después del entrenamiento, nos reímos, hicimos bromas”, comentó.
De su relación con Manuel Vidrio, quien le provocó durante su época de jugador activo la cicatriz que hoy tiene Paco junto a la boca con un codazo, el atacante señaló que es igual de cordial que con Javier Aguirre.
“Lo de Manuel (Vidrio) ya pasó hace muchísimo tiempo, tampoco es bueno desenterrar cosas, fueron momentos de futbol e, inclusive, fuimos compañeros en la selección. Eso ya se habló, yo creo que aquí no hay rencor con nadie, todos estamos peleando por una misma causa”, subrayó.
Y remató: “Tenemos que vivir el presente. El pasado hay que enterrarlo y del futuro no se sabe, el presente es un regalo”.
Como su primera vez
Palencia no sabe si el gas le alcanzará para llegar al Mundial 2010, pero, por lo pronto, disfruta esta convocatoria como si fuera un novato.
“El momento que estoy viviendo es como si fuera mi primer llamado, estoy feliz, contentísimo, disfrutándolo todo, tratando de colaborar con la selección y mis compañeros”, asentó.
¿Te llegó tarde esta convocatoria?
“Yo no sé si me llegue tarde o no, es cuestión de los técnicos, pero lo importante es que tienes que estar preparado para cuando te llegue la oportunidad y hacerlo al cien”.
Por último, Paco descartó que, por su veteranía, sus posibilidades de ser parte del grupo mundialista de Javier Aguirre sean escasas.
“Todos tenemos las mismas posibilidades y todos tenemos que entrenar al cien por ciento, él (Aguirre) es el técnico y él decide quién juega o no, yo estoy aquí para dar mi mejor esfuerzo”, concluyó.
Blanco es clave
Consulta Mitofsky levantó una encuesta -patrocinada por Nutrioli DHA- entre 402 ciudadanos, en viviendas particulares con servicio telefónico, del 22 al 23 de septiembre; de ahí se desprendió que el 52% de los mexicanos cree que lo más importante para que el Tri llegue al Mundial y hacer un buen papel es trabajar en la mentalidad de los jugadores.
Entre otros resultados, los entrevistados consideraron que el jugador más importante en el Tri es Cuauhtémoc Blanco (43%), luego Giovani dos Santos (39%), Guillermo Ochoa (22%) y Rafael Márquez (10%).