Eran expertos capacitados por el Buró Federal de Investigación (FBI) y en el combate a la delincuencia en diversas modalidades. Esto los llevó a ser mandos en el Grupo Especial de Reacción e Intervención (GERI) de la Policía Judicial del Distrito Federal.
Un solo tirador, con un rifle de asalto AK-47, enfrentó en un operativo antisecuestro y asesinó a ambos mandos con formación de élite.
Carlos Julio Rincón Juárez, comandante en jefe del grupo élite de la procuraduría capitalina, y el jefe de grupo José Antonio Moreno Sánchez murieron en el intento de rescate de una mujer, en una casa de seguridad en Xochimilco.
La víctima, Yolanda Cevallos Coppel, también fue ejecutada por el líder de la banda, quien, según declaraciones de sus cómplices, de todos modos tenía planeado privarla de la vida tras cobrar el rescate.
Los mandos asesinados formaban parte de una estrategia local para el combate a las bandas dedicadas a la privación ilegal de la libertad, que incluye la coordinación entre el GERI y la nueva Fuerza Antisecuestros (FAS), que desde enero de este año había realizado cinco operativos conjuntos y liberado a ocho personas que estaban en cautiverio, de acuerdo con información de la procuraduría capitalina.
A partir del 1 de junio se formalizó la entrada en operación de la FAS, aunque ya oparaba desde principos de 2009 como una fiscalía antisecuestros.
Sin embargo, en el operativo realizado la madrugada de ayer en la colonia San Jerónimo Nativitas se enfrentaron a un sujeto que portaba un arma que penetró sus cascos y chalecos blindados.
Ambos fueron trasladados a hospitales donde los médicos no pudieron salvarles la vida.
El comandante Rincón Juárez era un instructor capacitado por el FBI en manejo de crisis, quien tenía cursos de formación de grupos de represión del crimen organizado y en el manejo de actos hostiles.
Estaba en el servicio activo en la PGJDF desde el 16 de junio de 1985 y fue capacitado para la protección de funcionarios y en el uso de armamento como la pistola CZ-75BD, por contar algunas especialidades.
El jefe de grupo Moreno Sánchez, quien ingresó a la procuraduría en enero de 1990, era formador de instructores y fue capacitado en tácticas operativas especiales por el FBI, así como en seguridad y supervivencia. Fue experto en el manejo de artefactos explosivos e investigador en robo de vehículos.
Aunque este no es el primer caso en el que agentes locales son sorprendidos por secuestradores. El 6 de noviembre de 2004, un grupo de judiciales fue emboscado en Topilejo, Tlalpan, con un saldo de 7 servidores públicos lesionados y uno muerto, al igual que un plagiario.
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