La obra entera de Rembrandt ––los 317 cuadros conocidos, 285 grabados y más de 100 dibujos–– será exhibida en reproducciones digitales de tamaño natural, en una muestra que recrea los originales, incluidos trozos y detalles que han desaparecido con el tiempo.
Las imágenes de alta resolución son más auténticas que los mismos cuadros, dice Ernst van de Wetering, experto en Rembrandt y quien supervisor del proyecto. Explotando las posibilidades de la computación, se reincorporaron pedazos de lienzos cortados hace siglos. Se le devolvió a los colores la vitalidad que tenían, por lo que se pueden apreciar detalles que habían sido tapados por el desgaste de los pigmentos.
La muestra Rembrandt completo. Tamaño natural será inaugurada mañana en el edificio que albergó la Bolsa de Valores de Amsterdam y permanecerá abierta hasta el 7 de septiembre.
No todos están convencidos de que los pósters sean una expresión artística. Pero Van de Wetering, quien ha examinado muchas obras del siglo XVII con rayos x y microscopios, dice que descubrió detalles que jamás había detectado.
Organizada cronológicamente, la muestra reúne obras de más de 100 museos y colecciones de todo el mundo.
A lo largo de 40 años, Van de Wetering aprendió a descomponer los cuadros de Rembrandt y analizar las pinturas que usó, el grano de la madera que empleó en sus paneles y la cantidad de hilos de sus lienzos
Esos conocimientos le permiten reconstruir trabajos como “La ronda nocturna”, probablemente la obra más famosa del artista, que ha sufrido grandes alteraciones, al punto de que Van de Wetering considera el cuadro actual “una ruina”.
La muestra revivió un debate en torno al valor de las copias, comparadas con los originales. Axel Ruger, director del Museo de Van Gogh de Amsterdam, se quejó de que los organizadores de esas muestras parecen no hacer distinción cualitativa entre una reproducción y un original.
“Las reproducciones no pueden transmitir la hermosa calidad tridimensional de las obras de Rembrandt”, afirmó Ruger.
Van de Wetering incluyó ese comentario en el libro sobre la exhibición y destacó que Rembrandt hizo copias de sus obras. “Rembrandt se hubiera sentido feliz de saber lo que estamos haciendo”, afirmó. “Las copias que hizo él son con frecuencia peores que las nuestras”.