Mañana, en Puebla y otros nueve estados, las universidades jesuitas culminarán la aplicación de un sistema de observación electoral que desde las campañas ha documentado las prácticas de compra y coacción del voto se han dado en los distritos 6 y 13, de la capital poblana y Atlixco.
Una de las formas que están usando los partidos y candidatos para presionar e intentar engañar a la gente, es insistirles en cosas absurdas, como que su voto será vigilado vía satélite para que no puedan sufragar por otro candidato.
Lo anterior lo explicó José Ojeda Bustamante, coordinador de la licenciatura en Ciencias Políticas de la Universidad Iberoamericana de Puebla, y añadió que hasta el momento, estudiantes y académicos involucrados en el proyecto nacional de observación, han constatado que desde antes de los comicios se han detectado prácticas irregulares que intimidan al electorado. Además previó que la mayor presión sobre el electorado menos letrado, tanto en zonas urbanas como rurales de ambos distritos, ocurra mañana, cuando a muchos ya se les ha exigido el entregar una boleta en blanco al militante de un partido, luego de que este le dio una tachada en pro de su candidato que es la que se deposita en la urna.
Veinte serán los observadores que en partes iguales se distribuirán mañana en el sexto distrito de la Angelópolis y en el de Atlixco, donde aplicarán un formulario de 33 puntos que llenarán a lo largo de los comicios, cuyos resultados serán entregados este mes al Instituto Federal Electoral.
El ejercicio para documentar la compra y coacción del voto en Puebla y otras nueve entidades, cuenta con el auspicio del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y Alianza Cívica (AC), que desde 1994 se ha dedicado en México a la actividad de la observación electoral.
Mañana, la veintena de integrantes de la UIA agregarán a su análisis reportes de instalación y apertura de casillas, así como el comportamiento de los funcionarios.
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