El verano se prevé que sea el punto de inflexión del turismo a escala nacional, luego de que se han llevado a cabo inversiones en promoción de la actividad, así como el regreso de algunos visitantes extranjeros a algunos destinos golpeados por la inactividad observada recientemente.
Si bien la recesión económica y la guerra contra el crimen organizado mermaron de forma importante la actividad turística del país, la contingencia sanitaria por la influenza A/H1N1, paralizó esta industria en algunos de los principales destinos de entretenimiento.
El cerco sanitario ejercido en la última semana de abril y las tres primeras de mayo, tuvo diferentes niveles de impacto; mientras en el norte del país algunas centros reportaron sólo una contracción de 20 por ciento, otros destinos del centro y el sur, apenas alcanzaron ocupaciones hoteleras de 5 por ciento, cancelaron convenciones, y cerraron lugares de entretenimiento.
Sara Latife, secretaria de Turismo de Quintana Roo, señaló que la contingencia sanitaria colapsó la actividad turística en Cancún, al cerrar 40 hoteles y desocupar 16 mil habitaciones; la Secretaría de Turismo (Sectur) reportó que el peor momento en ese centro turístico fue entre el 4 y el 10 de mayo, cuando su capacidad hotelera apenas completó 21.7 por ciento.
La dependencia añadió que la Riviera Maya registró niveles de 16 por ciento de ocupación a mediados de mayo, mientras que Cozumel alcanzó promedios de entre 20 y 40 por ciento de aforo.
En Chiapas la secretaría del ramo consideró normal el “bajón” observado luego de Semana Santa, pero recalcó que la alerta sanitaria dejó en la lona por 15 días a la región, con ocupaciones de 3 por ciento en San Cristóbal de las Casas y Palenque, además de que el turismo extranjero canceló 70 por ciento de sus reservaciones para este verano.
En la capital del país los hoteles sólo fueron ocupados a 5 por ciento de su capacidad, además de cerrar parcialmente restaurantes, centros de entretenimiento y suspender convenciones que impidieron la llegada de 47 mil visitantes, y sumaron pérdidas por 2 mil millones de pesos durante las cuatro semanas de contingencia, según la Secretaría de Turismo del DF.
El Fideicomiso de Promoción Turística (Fidetur) en Acapulco reconoció dos semanas de mayo como críticas; la demanda hotelera representó sólo 20 por ciento de su capacidad; sin embargo, para Ernesto Rodríguez, secretario de Turismo de Guerrero, los daños por la influenza en el puerto de Ixtapa Zihuatanejo y Taxco fueron menores, comparado con lo visto en otros sitios turísticos del país.
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