Debido a la incertidumbre por la crisis económica, desempleo y jubilaciones, los proyectos para iniciar una nueva empresa han aumentado en lo que va del año 30 por ciento, informó el director de Incubadora de Empresas del Tecnológico de Monterrey, campus Estado de México, Ricardo Bolaños.
En la mayoría de los casos, afirmó, se trata de personas de 35 a 45 años, seguidos por emprendedores de 25 a 35 años. Los principales tipos de negocio que buscan realizar recaen en los sectores servicios, comercio, manufactura y tecnología.
“Con la agudización de la crisis se presenta mucho desempleo, o las empresas empiezan a jubilar a parte de su personal de manera anticipada. Si bien son gente con 10 años de experiencia en empresas multinacionales, no es lo mismo ser ejecutivo de una firma extranjera que ser tu propio director o gerente. Siempre hay detalles finos del negocio que deben aprender”, comentó.
Según el directivo, ante la crisis económica, las microempresas resultan las más afectadas y es en este sector donde se presenta el mayor índice de mortandad, pues son las menos preparadas y no cuentan con planes de contingencia.
Lo mismo ocurre, pero en menor medida, con las pequeñas. En el caso de las medianas se observa una tendencia a prepararse para los periodos complicados en materia económica.
“Las grandes ya tienen considerado este tipo de cambios dentro de su estructura, pero la crisis puede ser tan fuerte que puede eliminarlas de un solo golpe”, comentó.
Añadió que de los nuevos negocios que se inician por algún emprendedor, sólo 2 de cada 10 logran vivir más de dos años, pero si lo hacen mediante un proceso de incubación, 8 de cada 10 tienen mayores posibilidades de permanecer en el mercado.
“Lo que se busca mediante una incubadora de empresa es ayudar a sus creadores con asesoría, brindarles un espacio físico para preparar bien el proyecto, dotarlos de una lista de contactos y ayudarlos con programas de incentivo del gobierno, acercamiento a notarios y manejar el tema de propiedad industrial, entre otros puntos”, agregó.
En el caso de empresas de sectores tradicionales, como servicios, comercios e industrias ligeras, el periodo de incubación es de seis a ochos meses. En cambio, a los de alta tecnología, se puede llevar 18 o 24 meses para preparar de mejor manera su negocio.