Este fin de semana será distinto a los demás. Se supone que no deberá haber muertos ni heridos por accidentes viales en la madrugada.
Tampoco peleas de borrachos a altas horas de la noche porque la venta de alcohol quedará prohibida en el último minuto de hoy, o para ser exactos, a partir del primer minuto del sábado.
Algunos adictos al alcohol seguramente se darán a la tarea de proveerse desde hoy de las reservas necesarias para no pasar apuros en sábado y domingo, de ésos pocos que gustan de evitar la cruda permaneciendo borrachos.
Pero la gran mayoría seguramente acatará las disposiciones oficiales, no comprará bebidas alcohólicas y se dedicará a los asuntos familiares y a dormirse temprano mañana para amanecer reposados el domingo.
Muchos ciudadanos cumplirán un deber cívico como funcionarios de casilla. Le entregarán al país un domingo completo en aras de la democracia que ha costado construir.
Pero no hay que dejar solo a este ejército de funcionarios de casilla: demostrémosles nuestra solidaridad dándoles unos minutos de nuestro domingo ejerciendo nuestro derecho al voto.
Hay que mancharnos el dedo para tener derecho a reclamar cuando manchen la silla del Palacio de Gobierno.
Evite la cruda moral: emborráchese, pero de democracia.
Links:
[1] http://milenio.disqus.com/?url=ref