El ejército de Estados Unidos lanzó ayer una ofensiva antitalibán en la provincia afgana de Helmand (sur) y tomó el control de un distrito, en el contexto de la estrategia del presidente Barack Obama para sofocar una creciente insurrección.
Decenas de aviones y helicópteros procedentes de distintas bases de las fuerzas internacionales en Afganistán desplegaron poco antes del alba de ayer a unos 4 mil marines estadunidenses en el valle del río Helmand, en el corazón de la provincia homónima, anunciaron las fuerzas de EU a periodistas invitados en una de sus bases del sur.
En horas, las tropas estadunidenses y afganas izaron la bandera de Afganistán en el distrito Janishin (sur), ingresando al mayor pueblo sin encontrar resistencia, indicaron comandantes afganos. “Los enemigos huyeron”, afirmó el comandante general del cuerpo del ejército Shair Mohamad Zazai, agregando que las tropas informaron a los habitantes de la región que se quedarían para garantizar la seguridad, punto clave de la nueva estrategia.
El distrito de Janishin está junto a la frontera de Pakistán. Es uno de los distritos de la provincia de Helmand, productor de opio, el principal sustento de la insurrección. Los talibanes dominaban la región y establecieron una administración y un sistema judicial. A pesar de este avance, las tropas estadunidenses registraron la primera baja entre sus filas. Un vocero militar, el teniente Kurt Stahl, dijo, sin agregar más detalles, que un marine cayó “bajo fuego hostil”.
“Los helicópteros ya posicionaron a las tropas terrestres en Garmser y Naua”, aseguró Stahl refiriéndose a los dos distritos que constituyen el principal objetivo de la ofensiva.
Esta es la ofensiva militar de los marines más importante desde la batalla de Faluya en Irak en noviembre de 2004 y probablemente sea la operación militar conjunta en Afganistán más importante desde marzo de 2007 cuando las tropas británicas encabezaron una fuerza de 5 mil 500 militares.
Sin embargo, este avance fue desestimado por los talibanes. Un vocero citado por la agencia de prensa afgana AIP afirma que las operaciones no alcanzaron los resultados esperados por las fuerzas armadas.