Funcionarios del ayuntamiento de Jalpa de Méndez, encabezados por el secretario del mismo, Manuel Sastré de Dios informaron que la comuna está al borde de la quiebra por el recorte en participaciones federales que ha sufrido y que son del orden de 24 millones de pesos por lo que se verán en la necesidad de suspender obras y aun programas sociales, además de que muy probablemente, terminarán el año con deudas a proveedores, contratistas y no saben si podrán cubrir los pagos de fin de año a empleados.
Acompañado del director de programación José Luis López, la subdirectora de Finanzas, María del Carmen Hernández y el contralor, Oscar Ramírez Sister, Sastré de Dios aseguró que desde el pasado mes de mayo, el presupuesto de esa demarcación ha sufrido recortes, por lo que piden la comprobación con documentos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de que en efecto esos movimientos se han decretado desde el gobierno federal.
Debido a esta situación, los funcionarios señalaron que serán muchos los proveedores y contratistas que no puedan recibir a tiempo su pago y que han llegado al extremo de cancelar obras, lo que sigue será el archivo de programas incluso sociales y por supuesto, ni pensar en llevar a cabo la feria porque ese gasto ya no será posible hacerlo, dado que la inversión no es seguro que se pueda recuperar porque igualmente, la población está sufriendo la crisis.
No obstante, aseguró que se están haciendo grandes esfuerzos para no dejar deudas a la siguiente administración, pero será muy difícil que se logre remontar esta recesión pues incluso los aguinaldos de los trabajadores y funcionarios están en riesgo de no ser pagados porque no se ve para cuándo se pueda solucionar la falta de recursos y a la administración solo le quedan cinco meses que no son productivos sino que a partir de octubre se inicia la preparación de la entrega-recepción.
Manuel Sastré de Dios detalló que desde el mes de mayo, se han sufrido diferentes recortes en las ministraciones que recibe el ayuntamiento y éstas suman ya 24 millones de pesos que serían de gran utilidad para sacar adelante los programas sociales que, de cancelarlos, afectarían directamente a la población y no se puede pensar en reducir los servicios, porque se verían en graves problemas, de manera que lo más probable es que queden adeudos, y por eso piden auxilio al gobierno del estado.
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