El británico Ben Southall, ganador del concurso “el mejor empleo del mundo”, comenzó ayer su nuevo trabajo de cuidar una isla tropical de Australia durante seis meses, con una paga de 111 mil dólares.
Southall, de 34 años, dijo al canal Nueve de la televisión australiana desde su lujosa villa de tres dormitorios con piscina, levantada sobre la playa de la isla de Hamilton, que se sentía impaciente por comenzar su trabajo.
Para acogerse a la oferta de este empleo de ensueño, abierto a personas de cualquier nacionalidad, se requería saber nadar, bucear, tener don de gentes, hacer fotos y videos, y relatar por medio de internet las vivencias cotidianas durante el desempeño de la misión.
El ganador ha trabajado como guía turístico en África, dirigiendo proyectos de caridad en Reino Unido, gestionando un festival de música y es aficionado al maratón y a escalar montañas.