Hasta 508 millones de dólares de inversiones mexicanas se encuentran en riesgo en Honduras ante el deterioro de la situación política en ese país y de cara a la posible imposición de sanciones económicas por parte de la Organización de Estados Americanos y la Organización de Naciones Unidas al gobierno hondureño.
Establecidos en sectores como telecomunicaciones, infraestructura y electrodomésticos, entre otros, importantes grupos económicos mexicanos cuentan con millonarias inversiones en el país centroamericano y tienen bastante que perder en caso de un eventual bloqueo económico multilateral y una crisis más prolongada, de acuerdo con un reporte de la Secretaría de Relaciones Exteriores obtenido por MILENIO.
El informe, elaborado por la embajada de México en Honduras, fue circulado en los últimos días entre funcionarios de alto nivel del gobierno federal para presentar un panorama general de qué tan afectados podrían verse los intereses económicos mexicanos como resultado de la crisis constitucional en la nación centroamericana.
Familias, consorcios y prominentes empresarios mexicanos por igual tienen fichas en juego en Honduras: apellidos como Slim, González Barrera, Salinas Pliego y Servitje han extendido sus operaciones al istmo, en donde controlan o gozan de importantes posiciones en la economía hondureña.
Según se precisa en el reporte, hasta 2009 habían invertido en Honduras sumas millonarias Grupo Electra, dedicado a la venta de electrodomésticos; América Móvil, filial de Grupo Carso y la principal empresa de telecomunicaciones en ese país; Maseca, producción de maíz y sus derivados; Grupo Tomza, distribución de gas natural, y Cementos Apasco. También se tiene registro de que los grupos Sabritas, alimentos procesados; Bimbo, pan y sus derivados; Mabe, de electrodomésticos; Cinépolis, entretenimiento, y Office Depot, ventas al por mayor de enseres de oficina, han invertido y abierto filiales en distintas ciudades de Honduras, principalmente en San Pedro Sula y la capital, Tegucigalpa, ambas sacudidas por manifestaciones callejeras tras la caída del presidente Manuel Zelaya.
Convertido en el destino número 13 en América Latina para capitales mexicanos, Honduras ha sido ampliamente favorable para los negocios nacionales en los últimos años; según estimaciones oficiales del Banco Central hondureño, la economía mexicana es la tercera más importante proveedora de bienes y servicios para el país centroamericano.
México a su vez es el cuarto receptor de exportaciones hondureñas. A inicios de este año, el comercio bilateral se había colocado en 715 millones de dólares, con un saldo ampliamente superavitario para la economía mexicana de 204 millones de dólares.
Por otro lado, las inversiones hondureñas en México son mínimas: es apenas el inversionista número 21 de América Latina y el Caribe en nuestro país —es decir, uno de los últimos e incluso por debajo de naciones como Bolivia y Cuba—y tiene en territorio mexicano solo 3.7 millones de dólares en inversiones.
Existen 22 empresas con capital hondureño en México, localizadas en Baja California, Campeche, Chihuahua, Distrito Federal, Guerrero y Puebla. La OEA y la ONU podrían definir el inicio de sanciones económicas en contra de Honduras en los próximos días, una vez que se venza el plazo de 72 horas para permitir el regreso del presidente Manuel Zelaya al gobierno.
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