Para la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) el rastro municipal de Puebla no es totalmente limpio, por lo tanto no es candidato a obtener la certificación Tipo Inspección Federal (TIF).
El delegado en Puebla, José Luis Montalvo Jiménez, indicó que es lejana la posibilidad de que la empresa acceda a la certificación, porque no se tienen ni infraestructura ni personal ni procesos que garanticen el aislamiento de la carne.
“Se deben todas las medidas de sanidad; debe tener un médico sanitarista acreditado por Sagarpa, así como equipo de inocuidad, de aislamiento, de un proceso totalmente limpio desde el punto de vista sanitario, y para eso se necesita infraestructura adecuada, con la que aún no cumplen.”
La dependencia, desde 2007 trabaja con la concesionaria del matadero, Ingeniería y Tecnología de Oriente, para lograr alinearlo con la normatividad federal, pero hay escaso avance.
“Están haciendo los trabajos pero aún son distantes de ser certificados porque les hace falta hacer muchas adecuaciones de infraestructura, de logística, de equipo (…) falta mucho para que puedan ser tipo inspección federal.”
El funcionario lamentó las condiciones en que opera el rastro, al señalar que no es autoridad competente para sancionar las irregularidades en el manejo de carne y otros procesos, pues asegura que eso es responsabilidad exclusiva del estado y del municipio: “solo siendo TIF tenemos competencia para supervisar”.
En el rastro se sacrifican 120 cerdos y 40 reses por hora, aún cuando la capacidad es mayor. El matadero podría captar hasta un mil 500 cabezas de porcinos y 150 reses de Hidalgo, Tlaxcala, Veracruz, Huamantla y Jalisco lo cual ocurrirá hasta que se logre la certificación TIF que se dijo en septiembre de 2007 que se obtendría luego de construir y poner a operar la planta de tratamiento que costó 9 millones de pesos.
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