El PRI no entrará a la guerra sucia con el PAN, no; se la guardará para los priistas. Florestán
El sábado pasado se registró un desencuentro entre perredistas veracruzanos y Andrés Manuel López Obrador cuando éste, de visita en Zongolica, les negó un espacio en el templete de su mitin, en ese caso, con los colores de Convergencia.
De acuerdo con la crónica de Heliodoro Cárdenas, en estas páginas, que coincide con la de Fabiola Martínez, en La Jornada, un grupo de candidatos del PRD cerró el paso a su camioneta para pedirle que los apoyara a ellos también, no sólo a los de Convergencia, a lo que les dijo que su prioridad era salvar el registro de ese partido y del PT, argumentando que “la mafia quiere quitárselos en represalia por haberlo apoyado en 2006”.
Y cuando los mismos candidatos perredistas le pidieron que por lo menos les dejara subir al templete para acompañarlo, fue rotundo: No.
—La gente está confundida —le dijo uno de ellos.
—Sí, pero yo ya decidí, ya tomé esta decisión y no voy a cambiar de parecer —les respondió.
—Nada más aclárenos si va a apoyar al PRD o no —le pidió otro.
—Aquí en Veracruz, no. Ya tomé esa decisión y no voy a cambiar de parecer.
—Pero aquí el PRD está esperando su apoyo, ¿que todo se vaya al agua? —le insistieron.
—Ni modo.
—¿Ni modo? —Le reviraron ya molestos— ¿Y toda la gente que votó por usted...?
—Ya hablé con ustedes. Déjenme pasar porque voy al acto —les dijo, y lo dejaron ir.
Este desencuentro viene a confirmar el punto terminal al que ha entrado la relación del ex candidato presidencial ya no sólo con la cúpula sino con las bases del PRD, y todo en aras de mantener el registro de PT y Convergencia de cara a su candidatura presidencial en 2012, toda vez que ha visto que por los colores del sol azteca ya no transitaría.
El punto es ver en qué momento Jesús Ortega rompe con quien ha roto con su partido y lo ha despreciado, convirtiéndose en su opositor, enemigo dicen algunos, en 30 de las 32 entidades del país.
Retales
1. CLASES. En el Operativo Nuevo León el gobierno federal dio espacio al gobernador Natividad González Parás para que él, y no la PGR o la SSP federal, informara a los medios. Algo quedó de Michoacán;
2. PUMAS. Cordial fue el encuentro entre el gobernador Miguel Osorio Chong y el rector José Narro, allá en Pachuca, a diferencia del domingo anterior, cuando el presidente Calderón fue el estadio de los Tuzos donde la tersura no fue la dominante, al contrario. Ni por cortesía le avisaron al gobernador de Hidalgo del viaje del Presidente de la República a Pachuca; y
3. AEROLÍNEAS. Siguen estirando la liga en el sector aeronáutico, en donde la autoridad parece no tomar una decisión de ver a quién salva, si a empresarios, a empresas o al sector aéreo, de lo que ya le he contado. Lo que no sé es qué esperan.
Nos vemos mañana, pero en privado.