Aunque dicen que el tamaño no importa, lo cierto que la prioridad de muchas mujeres y hombres al momento de tener relaciones sexuales es alcanzar el clímax y satisfacer a sus parejas.
Pero tal parece que entre los mexicanos no sucede esto y es que en México, alrededor de 35 por ciento de las mujeres no llegan al orgasmo durante sus encuentros sexuales y alrededor de 55 por ciento de la población masculina, entre 20 y 70 años de edad, sufre algún grado de disfunción eréctil, incluyendo también la eyaculación precoz.
Según datos proporcionados ayer por la primera encuesta nacional sobre sexualidad, “Satisfacción y actitudes sexuales en el mexicano”, levantada por Pfizer, se establece que las personas de entre 18 y 70 años de edad, en promedio, sostiene 5.8 relaciones sexuales al mes, es decir, alrededor de tres encuentros por quincena, lo que lo ubica por debajo de Brasil y de Francia, con 7.9 y 7.7 en promedio.
César Velasco Téllez, terapeuta sexual, psiquiatra y gerente médico del área de salud femenina y masculina de Pfizer, explicó que datos revelados a través de la encuesta, aplicada a dos mil 400 personas en todo el país, 80 por ciento de los encuestados consideran “muy importante” su vida sexual; sin embargo, 30 por ciento se dijo a disgusto con la frecuencia.
El especialista explicó que para las mujeres mexicanas la vida sexual y la firmeza de la erección de su pareja resultan fundamentales en el sexo, y con ello se echa por tierra la visión machista de que a ellas no les importa gozar y sobre todo el mito de que el tamaño importa.
“Ellas le dan mucho más valor a la firmeza del pene que los mismos hombre para obtener placer sexual, y por esa razón, 98 por ciento de las encuestadas se dijo de acuerdo con que su pareja tomara algún medicamento para corregir la disfunción eréctil, algo que los hombres no hacen por miedo”.
Por lo regular, precisó Velasco Téllez, alrededor de 70 por ciento de las personas atribuyen el origen de sus problemas sexuales a lo psicológico, es decir, problemas de estrés, laborales, cansancio, agotamiento emocional y cambios de humor.
Es a raíz de esto que las personas no se atreven a recurrir a la ayuda de los especialistas y optan, en su lugar, por experimentar con los llamados productos milagro, que se anuncian sin restricción alguna en televisión o internet.
Aunado a los problemas psicológicos de las parejas, se une un problema más de salud.
De acuerdo con el especialista, en el país se registran poco más de seis millones de hombres con disfunción eréctil, y sólo un millón recibe tratamiento.
Este problema se desarrolla principalmente en hombres mayores de 40 años, y generalmente tiene una causa física, como una enfermedad, lesión o efectos secundarios de medicamentos.
Los problemas de impotencia sexual en México generalmente se asocian también a varones con diabetes, hipertensión, obesidad, sobrepeso, tabaquismo, colesterol alto y depresión.
“Aquí lo que llama la atención es que estas personas no reciben ni llevan ningún tipo de tratamiento, lo cual es un dato muy importante porque influye en sus vidas en general.
“Hay un grave problema para reconocer que se está enfermo y cuando se trata de tabaquismo, la negativa es absoluta, aun cuando se sabe que causa daño en las arterias del pene”.
En México, de acuerdo a Pfizer, se venden poco más de dos millones de pastillas de Viagra al año.
El país se ha convertido en el séptimo consumidor de esta pastilla a escala mundial y es el más grande consumidor en América Latina.
Claves
La firmeza sí importa
• La encuesta arrojó que 80% considera “muy importante” su vida sexual; sin embargo, 30 por ciento se dijo a disgusto con la frecuencia de sus encuentros.
• Para las mujeres mexicanas la vida sexual y la firmeza de la erección de su pareja resultan fundamentales en el sexo.
• La firmeza del pene es importante, y por esa razón 98% de las encuestadas está de acuerdo con que su pareja tomara algún medicamento para corregir la impotencia.
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