Una conferencia de casi 190 países acordó una serie de objetivos para incluir en un nuevo tratado sobre el clima en 2009 y un plan para cumplirlos en los 12 meses siguientes, explicó ayer el principal funcionario de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en materia climática.
Yvo de Boer explicó que los objetivos incluyen metas concretas sobre la reducción de emisiones de carbono para 2020, la necesidad de reunir fondos para ayudar a países pobres y una decisión sobre la manera de transferir y manejar de manera correcta y trasparente esos fondos.
Una comisión dijo que, según estudios científicos, los países industriales deben reducir las emisiones de carbono entre 25 y 40 por ciento con respecto a los niveles registrados en 1990 en el próximo decenio.
Pero a pesar de la reunión y las constantes pláticas, la comisión no llegó a aprobar ese objetivo, que finalmente quedó para futuras negociaciones.
Los activistas se declararon decepcionados con los resultados de la conferencia.
La introducción de los nuevos objetivos de reducción de emisiones ha sido posible también gracias a que se ha suavizado la dura postura que mantenía el G-77 (todos los países en desarrollo) en sus exigencias hacia los países industrializados.