La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó un paquete de rescate de 15 mil millones de dólares para la atribulada industria automotriz de EU, pero el proyecto de ley aún enfrenta dura oposición de republicanos en el Senado.
Los representantes avalaron con 237 votos contra 170 la versión del texto acordada en la mañana entre los negociadores de la mayoría demócrata en el Congreso y la Casa Blanca.
El proyecto de ley pretende liberar de forma inmediata fondos hasta por 15 mil millones de dólares para préstamos a los fabricantes General Motors (GM) y Chrysler, en riesgo de quiebra inminente, mientras que Ford, el otro de los “Tres Grandes” de la industria automovilística estadunidense, hizo saber que no tendrá problemas de liquidez en lo inmediato.
Inicialmente los fabricantes habían pedido 34 mil millones de dólares para evitar la quiebra.
“Esperamos que la Casa Blanca mantenga su palabra”, dijo la demócrata Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara.
El documento de casi 40 páginas titulado “Proyecto de ley sobre la financiación y la reestructuración de la industria automotriz”, fue publicado este miércoles en la página en internet de la Comisión de la Cámara de Representantes.
El mismo prevé principalmente la nominación de un administrador encargado de supervisar la puesta en práctica de las medidas de reestructuración por parte de los constructores.
“Sabemos que habrá un nuevo presidente el 20 de enero y un nuevo equipo, y queremos tener eso en cuenta en todo lo que hagamos, que ello sea conforme a las opiniones del presidente electo a fin de que sea más eficaz, porque finalmente será bajo su administración que la decisión será tomada” sobre el futuro de los constructores, dijo Joel Kaplan, alto colaborador de Bush.
Antes de este acuerdo la ayuda de emergencia para la industria automotriz estaba pendiendo de un hilo, después de que los republicanos se opusieron a un acuerdo alcanzado entre los demócratas y la Casa Blanca.