Los tres presuntos responsables de lanzar granadas a la población civil en Morelia, Michoacán, durante la celebración del Grito de Independencia, y que han sido identificados por la Procuraduría General de la República como miembros del brazo armado del cártel del Golfo, Los Zetas, fueron arraigados.
El agente del Ministerio Público Federal adscrito a la Subprocuradu-ría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada solicitó el arraigo por 40 días a una juez federal, bajo el argumento de que son probables responsables de los delitos de delincuencia organizada, en la hipótesis de terrorismo, portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea y posesión de granada.
La juez tercero de distrito de procesos penales federales del Reclusorio Norte, Laura Serrano Alderete, concedió la medida cautelar para que la PGR profundice en su pesquisa en los mencionados sucesos que dejaron un saldo de ocho personas muertas, entre ellas un menor de edad, y más de 100 heridos.
Los detenidos son Julio César Mondragón, El Tierra Caliente; Juan Carlos Galeana, El Grande, y Alfredo Rosas Elicea, El Socio.
A todos se les investiga por la detonación de granadas de fragmentación contra las personas reunidas en la plaza Melchor Ocampo, el pasado 15 de septiembre.
Nueve en Cancún
Como presuntos responsables de la coordinación de grupos de delincuencia organizada para el narcotráfico, tráfico de ilegales, trata de blancas, contrabando de armas, así como por ejecuciones de jefes policiacos y narcos, entre otros ilícitos, el juez tercero penal en el Distrito Federal dictó orden de arraigo por 40 días a la banda de zetas encabezada por Moisés Escamilla May, El Gordo Moy, detenida en una casa de seguridad en el fraccionamiento residencial Isla Azul, en Cancún, Quintana Roo.
La SIEDO presentó a Santiago Jiménez Alejo, David Trejo Gómez, Pedro Álvarez Navarro, Adrián Sánchez Escobar, José Adalberto Mcdonald Pérez, Moisés Escamilla May, Isidro Álvarez Pérez, José de Jesús Recino Ramos y Margie Novelo Rosado, detenidos el pasado 21 de septiembre por la PFP.
Los detenidos, que controlaban grupos de delincuentes en la costa del Golfo, así como en Nuevo León y Tamaulipas, fueron detenidos en posesión de cinco armas largas, una corta, granadas, cartuchos y cargadores, así como drogas.