La desaceleración en el envío de remesas causa preocupación entre los expertos del Banco Mundial, que consideran que estos recursos, provenientes principalmente de Estados Unidos significan una línea de vida para un gran número de familias mexicanas, de acuerdo con un reporte elaborado por Dilip Ratha, Sanket Mohapatra, K. M. Vijayalakshmi y Zhimei Xu.
En mayo de 2008 México recibió 2 mil 180 millones de dólares, mientras que en el mismo mes de 2007 esos recursos alcanzaron 2 mil 260 millones de dólares, es decir, una caída de 3.4 por ciento, señaló a MILENIO Humberto López, especialista del Banco Mundial para México y América Latina.
La caída de esos recursos se aprecia mejor si se observan los datos acumulados de enero a mayo: en este año se han recibido 9 mil 512 millones de dólares, lo que se compara con los 9 mil 772 millones de dólares reportados para el mismo lapso durante el año pasado, lo que revela una caída de 2.6 por ciento, consideró López.
Este dato es significativo porque tradicionalmente, en ese mes, que se conmemora el Día de las Madres, se venía observando un aumento de los envíos de dólares.
El reporte elaborado por Ratha, Mohapatra, Vijayalakshmi y Xu explica que entre los factores que explican la caída en las remesas destaca el reforzamiento de controles migratorios en Estados Unidos, que obliga a los trabajadores mexicanos a buscar nuevos canales de envíos, incluyendo medios informales.
Además, señalan, la desaceleración de la economía de Estados Unidos, especialmente en el sector de la construcción, en el cual labora un alto porcentaje de mexicanos, ha afectado los empleos e ingresos de los que han emigrado.
De acuerdo con el reporte del Banco Mundial, los migrantes mexicanos están tomando empleos con menores salarios y reduciendo su consumo en Estados Unidos.
Más pobreza
Humberto López apunta que habrá un impacto del menor envío de remesas, pues de acuerdo con los estudios del organismo, esos recursos contribuyen en México a reducir la pobreza 25 por ciento. Comentó que en otros países esa contribución llega a 30 por ciento.
La situación se agrava por el alza de la inflación vale que se ha visto en los últimos dos años, pues el índice del Banco Mundial de precios de los alimentos se ha duplicado en los dos últimos años, lo que afecta a los países en el mundo, pero en mayor medida a los países latinoamericanos, donde los pobres destinan casi 60 por ciento de sus ingresos a la compra de alimentos, explica.
Para contrarrestar ese riesgo, el Banco Mundial recomienda apoyar el ingreso de los más desfavorecidos con transferencias focalizadas e invertir mucho más en agricultura e infraestructura para el campo