Amenazas, enfrentamientos entre militantes, robo de urnas (incluso a mano armada), quema de boletas y casillas, entrega de despensas y otros incidentes en los que resultaron heridas ocho personas fueron la constante en la elección del Partido de la Revolución Democrática en los 31 estados.
El enfrentamiento más grave ocurrió en Ciudad del Carmen, Campeche, donde un militante perredista resultó herido de bala después de emitir su voto, y el diputado local Alberto Curz fue golpeado en el municipio de Calkiní.
En Veracruz, Oaxaca, Chiapas y Tabasco también hubo hechos violentos que provocaron, en algunos casos, la desaparición y quema de urnas y casillas.
El incidente más fuerte en la entidad oaxaqueña ocurrió en Tuxtepec, donde desconocidos armados se robaron la paquetería. Los agresores irrumpieron en la sede del hotel Rancho, donde personal del servicio electoral resguardaba unas 108 mil boletas electorales, la cuales fueron destrozadas por los perredistas.
En el ataque resultó herido el encargado de la supervisión de los comicios, Jesús Ángel Franco, quien más tarde presentó una denuncia ante la Procuraduría de Justicia estatal.
En el municipio oaxaqueño de Juchitán de Zaragoza, en el Istmo de Tehuantepec, un grupo de inconformes,encabezados por el coceista Alberto Reyna Figueroa quemaron algunas urnas y arrojaron las boletas al piso.
En tanto, en Veracruz, en los municipios de Moloacán, Coatzacoalcos, Poza Rica, Cosoleacaque, Alvarado e Hidalgotitlán, los militantes perredistas se liaron a golpes y siete personas resultaron heridas, inclusive, una de ellas con un machete. En Tres Valles se reportó el robo de paquetes electorales con pistola en mano.
Un acontecimiento similar se vivió en Chiapas, después de que un grupo de personas prendió fuego en cuatro casillas en los municipios de Tecpatán, Ocotepec y Francisco León.
A tres horas de cerrar la elección en Villahermosa, Tabasco, se quemó una de las 191 urnas porque supuestamente el favorito a la dirigencia estatal iba perdiendo la votación.
Los municipios de Nezahualcóyotl y Ecatepec, en el Estado de México, no quedaron exentos de disturbios y enfrentamientos entre militantes perredistas.
En Ciudad Azteca, Ecatepec, diversos grupos protagonizaron un zafarrancho, que no pasó a mayores, tras descubrir que se entregaban despensas a los votantes para que sufragaran en favor de la planilla que encabezó Jesús Ortega, líder de Nueva Izquierda.
En Querétaro se denunciaron incidentes menores como acarreos, entrega de despensas, inducción del voto, operación carrusel y el rasuramiento del padrón de militantes.
Por ello se llegó a considerar en riesgo la elección en la entidad, al acreditarse un número importante de irregularidades.
En diez casillas del municipio de Querétaro se detectaron anomalías, mientras que en el municipio de El Marqués se podría anular las elecciones de 62 consejeros locales del PRD por la realización de prácticas antidemocráticas.
En Tamaulipas, Coahuila y Tlaxcala fue escasa la participación de los afiliados perredistas.
En Ciudad Victoria, el dirigente del PRD, Félix Mezquitic Montoya, acusó al presidente del PRI estatal, Ricardo Gamundi Rosas, de haberse convertido en operador del gobierno estatal para inducir el voto en favor del candidato Emiliano Fernández.
Denunció también que en el poblado de Santa Engracia, municipio de Hidalgo, el ex representante del PRD ante el Consejo Estatal Electoral, José Antonio Leal Doria, se robó una urna y tiempo después la regresó pero con menos boletas de las que tenía originalmente.
A la inversa, la diputada Diana Chavira Martínez, hermana del candidato Francisco Chavira, denunció la intervención de autoridades estatales y municipales de Tamaulipas para tratar de hacer perder a su hermano.
A pesar de que en días previos los dirigentes del PRD afirmaban que en Tamaulipas el PRD tenía una militancia superior a 60 mil personas, ayer indicaron que esperaban unos 10 mil votos, valoración hecha por la escasa participación en las urnas.