Jesús Ortega se dijo sorprendido de los resultados dados a conocer por el PRD esta noche y comentó a MILENIO que es un golpe mediático. En su opinión, el dirigente nacional de su partido, Leonel Cota, debió haber esperado.
Según el candidato de Nueva Izquierda, de acuerdo con las actas de las casillas de su equipo de campaña correspondientes a su programa de resultados preliminares, él va a la delantera en 25 estados (entre éstos Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Michoacán y Estado de México), mientras que sólo pierde por amplio margen en tres (Tabasco, Zacatecas y Distrito Federal).
En una conferencia de prensa realizada al filo de la medianoche en la sala de prensa que montó su equipo en un edificio de la colonia Hipódromo Condesa, el líder de la corriente de Los Chuchos explicó que por el momento no pretende desconocer los conteos rápidos de Consulta Mitofsky e IMO, pero aseguró que éstos sólo consideraron 80 y 85% de las casillas que tenían que reflejar.
Ortega le pidió a Alejandro Encinas y a los demás contendientes que no festejen y que aguarden a los resultados definitivos que deberán darse a conocer el miércoles. Si se confirma que perdimos, así lo reconoceré. Pero de igual manera, si con el cómputo de las actas se demuestra que ganamos, espero que se respete este resultado, y expondremos ante los medios esas actas, agregó.
En breve charla con MILENIO, Ortega se dijo muy sorprendido porque los números no cuadran. Es un golpe mediático, comentó mientras ascendía hacia al piso trece donde estaba la sala de prensa.
Fuera del ascensor, una de sus colaboradoras, bañada en lágrimas, iba más allá: No estamos tristes, estamos encabronadas. Nos hicieron lo que Calderón le hizo a Andrés Manuel.
Ortega se veía desencajado. Una hora antes había aparecido en televisión para señalar que la elección había sido válida. Que se habían instalado más de 95% de las casillas.
Que se habían producido ciertas irregularidades en diversos puntos del país y del Distrito Federal, pero que éstas no tendrían un efecto decisivo sobre los resultados finales. Que por todo lo anterior, los comicios habían transcurrido con normalidad.
Sin embargo, minutos después, en la sede nacional del PRD, la dirigencia nacional de ese partido anunciaba que Encinas, de acuerdo con los resultados preliminares disponibles hasta ese momento, aventajaba con cinco o seis puntos.
A partir de ese momento, el número 360 de la calle Bajío se convirtió en un sepulcro. Las miradas que durante toda la tarde habían sido de alegría, los gestos que a lo largo de la jornada habían sido de optimismo, se transformaron en ojos enrojecidos y en expresiones de incredulidad.
No puede ser, repetían algunos de sus colaboradores.
¿Qué pasó?, imploraban otros.
En muchos edificios hoteles, oficinas no hay piso trece. Que porque es de mala suerte. Y en el caso de la sede de prensa de Ortega, así ocurrió: el 13 se volvió en un número de mal augurio.