Poesía escénica, poesía con ritmo, reza el cartel que anuncia la celebración de Poesía en Voz Alta .07 en Casa del Lago del 27 de septiembre al 13 de octubre. Spoken word y hip hop, dub poetry y poesía performer, spoken video y poesía indígena contemporánea, son jarocho y poesía visual, poesía afroamericana y tango, slam poetry e improvisación multimedia son los ingredientes de este encuentro.
Son múltiples las posibilidades de dar otra voz a la poesía con gente como Luis Bravo (Uruguay), Juan Gelman y César Stroscio (Argentina), Gwenaëlle Stubbe (Bélgica), Arnaldo Antunes (Brasil), Harryette Mullen (Estados Unidos), Shigeru Matsui (Japón), Shamshad Khan (Gran Bretaña), Logan Phillips y Moisés Regla (Estados Unidos y México). También participarán de México Juan Pablo Villa, Mardonio Carballo, Enriqueta Lunez, Roselia Jiménez, Carlos Tachisavi y el grupo Sociedad Acústica de Capital Variable, entre otros.
El festival retoma la mística del movimiento Poesía en Voz Alta que se gestó en Casa del Lago en los años sesenta con un tinte contemporáneo. Uno de los criterios para elegir a los participantes es la calidad de su trabajo y también que sean representativos de alguna corriente específica relacionada con la poesía oral, dice en entrevista José Luis Paredes Pacho, director de Casa del Lago.
Asegura que la poesía oral no es un género, sino muchos, en el sentido de que responde a las formas estilísticas que cada autor emplea para expresarla. Presentamos diversas tradiciones de poesía oral de distintos países y de distintas lenguas (se proporcionan hojas con traducciones), predomina la experiencia escénica donde incluso la barrera del idioma pasa a un segundo plano.
En el caso de México habrá distintas tradiciones orales, entre las que se incluyen diversas etnias y, por lo tanto, varias lenguas. En éstas, dice Pacho, es importante la textura sonora, el acento local y las inflexiones vocales, que le dan un valor escénico. Lo mismo se aplica al son jarocho, al hip hop y a todo lo que se ha presentado.
Algunos de los artistas que participan tienen relación con las nuevas tecnologías, la multimedia, con el performance, el teatro o las artes visuales. Es el caso del japonés Shigeru Matsui, quien en realidad hace poesía visual inspirada en la tradición de la poesía tanka, que a su vez es una tradición que antecede al haiku japonés. Básicamente lo que hace son instalaciones visuales a través de una metodología que él inventó. Aquí ofrecerá una propuesta escénica, aunque en un futuro nos gustaría hacer una exposición de instalaciones de poesía visual.
El universo de la poesía oral es tan amplio como las propuestas de los participantes. En sus tres ediciones Poesía en Voz Alta ha intentado presentar esta diversidad de corrientes que han existido en distintos rincones del planeta hace muchísimos años y también aquellas que son de origen reciente.
Cruce generacional
Uno de los objetivos del encuentro es acercar la poesía a las nuevas generaciones y a un público más amplio, además del que ya se interesa en ella, asegura José Luis Paredes. El proyecto tuvo un pronóstico adverso porque la gente decía que es muy difícil promover actividades de poesía, pero se inició en los salones interiores de Casa del Lago con la asistencia de un centenar de personas. Tuvo tal aceptación que fue necesario salir al exterior y en la edición anterior se contó con una afluencia de entre 300 y 800 personas por día.
El público es de distintas clases sociales, de varios campos culturales y de edades variables, explica Pacho. Tratamos de hacer un cruce generacional y de campos culturales, porque creo que en esta ciudad que ha crecido tanto muchas veces estos campos no se cruzan. Hemos tenido buenos resultados con una propuesta que trasciende géneros y busca la multidisciplinariedad. Por lo tanto, el público es de varias procedencias: bailarines, actores, poetas, estudiantes, músicos, hip hoperos, soneros, gente mayor y muy jóvenes. El hecho de que sea poesía basada en una experiencia escénica lo vuelve muy atractivo a distintos públicos.