Me opongo a ese muro, y su construcción se va a parar, afirmó durante una rueda de prensa conjunta con el secretario general de la Liga Árabe, Amro Musa.
Maliki, que llegó ayer a El Cairo, se reunió con el presidente de Egipto, Hosni Mubarak, con quien trató durante 45 minutos sobre la situación de su país y los preparativos de la conferencia internacional sobre Irak, prevista para los días 3 y 4 de mayo en la ciudad costera egipcia de Sharm el Sheij.
Está previsto que en la conferencia de Sharm El Sheij participen los seis países vecinos de Irak: Irán, Turquía, Arabia Saudí, Jordania, Kuwait y Siria, más Egipto y Bahrein. También asistirán el grupo de los ocho países más industrializados (G-8) más los cinco países miembros permanentes del Consejo de Seguridad y la Organización de la Conferencia Islámica.
Por su parte, el Ejército de Estados Unidos había informado de que estaba construyendo un muro de cemento para proteger cinco barrios de Bagdad. Muchos habitantes creen que esto los aislará y recrudecerá las tensiones sectarias. La semana pasada el Ejército estadunidense anunció que iba a levantar un muro de cinco kilómetros alrededor de un enclave sunita de la ciudad y ahora ha ampliado esta decisión.
Las barreras de cemento tienen una altura de 3.5 metros y se están construyendo alrededor de Adhamiya, una zona principalmente sunita que está rodeada por tres comunidades chiitas. Los puntos de control de tráfico de Adhamiya serán la única formar de entrar y salir del barrio cuando el muro esté terminado. Las explosiones de coches bomba provocaron ayer la muerte de 18 personas en Bagdad. Asimismo, un grupo de hombres armados mató a 23 trabajadores tras obligarlos a descender de un minibus en la norteña ciudad de Mosul, aparentemente en un acto de venganza.