El desembolso de 55.2 millones de dólares por parte del gobierno de E. U. a las Fuerzas Militares colombianas podría frenarse por el escándalo de políticos con paramilitares.
El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, expresó en Toulouse (suroeste de Francia) todo su apoyo y admiración a la candidata socialista Ségolène Royal, quien, según él, ha demostrado pasión por su país y compromiso con su gente.
Apoyo a Ségolène no sólo por simpatía personal. Siento admiración por ella y sé que puede presidir a los franceses. Ella representa el ímpetu personal, la frescura de ánimo y el optimismo, comentó el presidente del gobierno socialista español ante miles de personas que acudieron al último gran mitin de la candidata.
Entre vivas y olés, Rodríguez Zapatero recordó que Toulouse es la tierra que acogió a los exiliados republicanos españoles tras la guerra civil (1936-1939) y subrayó que en esa región, muchos compatriotas huidos pudieron abrazar de nuevo la libertad.
Ségolène ha mostrado pasión por su país y compromiso con su gente [...] tiene la determinación de presidir pero haciéndose acompañar, tiene la vocación de dirigir antes de la de mandar, aseguró Rodríguez Zapatero.
La candidata socialista es segunda en intenciones de voto por detrás del conservador Nicolas Sarkozy en la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas que se celebrará el próximo domingo.
Ségolène, lo mejor para tí y para este país, está por venir y comienza el domingo, aseguró Rodríguez Zapatero.
Según el líder socialista español, Royal tiene un proyecto de transformación, democratización y modernización que amplifica el latido de una nueva Francia.
Para cambiar no hay que esperar a la segunda vuelta; la izquierda no nació para esperar sino para llegar cuanto antes, aseguró Zapatero, recordando que Francia ha acertado cada vez que apostó por la valentía y decidió avanzar.
Este es el momento de aceptar el futuro. Europa espera a la Francia moderna innovadora, comprometida y valiente. España se siente cerca, muy cerca de Francia, concluyó el líder español.
Por su parte, el candidato conservador a la presidencia de Francia, Nicolas Sarkozy, reiteró su posición firme en temas como la seguridad y la inmigración en su último gran mitin en Marsella (sureste).
Un presidente que no quiere hacer frente al problema de la inseguridad es demagogo e irresponsable, espetó a una audiencia entregada de unos 20 mil simpatizantes ante la que se ratificó en su discurso de mano dura contra la delincuencia y el crimen, a ratos en tono arrogante, prometiendo ser un presidente justo. Sobre la inmigración repitió que Francia no puede acoger a todos los inmigrantes pero, aludiendo a su origen extranjero, se presentó como un presidente abierto a franceses de toda procedencia y confesión.
Hijos de italianos, polacos, de republicanos españoles, cristianos, musulmanes, judíos [...] sueño con que puedan compartir el mismo orgullo de ser franceses, dijo Sarkozy.