Por temperatura
Controlada, la visita al Museo Caja de Agua
2011-12-25•Cultura
El Museo Caja de Agua y el primer mural de la Nueva España, de 1536, localizado en la zona arqueológica de Tlatelolco, está listo para que sea cortado su listón inaugural, aunque el tiempo de las fiestas navideñas se les vino encima a los funcionarios.
El nuevo museo contará con una recreación en 3D del interior de la Caja de Agua, construida para surtir el vital líquido a los frailes y a los alumnos del primer recinto educativo de América.
El desafío de los arqueólogos y restauradores del INAH, fue reconstruir este mural que parecería un rompecabezas, ya que estaba fragmentado en 59 mil 600 piezas, debido a que 15 años después de su inauguración, una bula papal ordenó la destrucción de toda la pintura indígena.
Este descubrimiento, registrado por el arqueólogo Salvador Guilliem, en el 2002, es la parte nodal del nuevo museo de sitio Caja de Agua del Imperial Colegio de la Santa Cruz, en Tlatelolco.
“Logramos reintegrar aproximadamente unos 7 metros cuadrados, que podrán verse como parte del discurso pictográfico. Se recuperaron varias cenefas, en las que estaban representadas unas águilas, unos escudos con una flor muy bonita que sintetiza el mensaje de la población indígena de los 5 rumbos del universo, y está rodeada de una flores que espero que sí correspondan al escudo de San Francisco, de la orden franciscana que tuvo a su carga la Caja de Agua”, indica Guilliem.
La visita al mural será controlada, ya que se trata de una obra que, por su constitución, debe contar con determinados niveles de temperatura. Guilliem explicó que se tendrá un acceso por grupos de 15 personas que podrán estar al interior de la Caja de Agua durante 20 minutos. El espacio descansará 10 minutos y, así sucesivamente; en un horario de 9:00 a 14:00 horas.
“Esto es porque no podemos incrementar a más de 2 o 3 puntos de temperatura, porque nos produce salida de sales y sulfatos, y normalmente salen en la pintura mural, a pesar de que le hicimos calas circundándola. Dejamos arcillas vivas en las cuales se puede apreciar cómo salen estas sales, estos sulfatos que se van volviendo cristales y si permitimos que salgan en la pintura, la puede arrancar y destruir”, concluyó.






