Rius

“Se supone que Calderón tiene cabeza, pero a lo mejor no sabe cómo usarla”

Eduardo de Río, Rius, vive desde hace tiempo en Tepoztlán, un pueblo con calles empedradas que ejerce en el caricaturista una enorme fascinación. Muy de mañana ha tenido que abordar un autobús para llegar hasta el DF, y con esa apariencia de que no rompe un plato, se puso a reír como un chiquillo durante esta entrevista a propósito de su libro más reciente, Casa de citas, editado por Planeta.
  • 2010-09-08•El Ángel Exterminador

Foto: Claudia Guadarrama

Entre otras citas, hay una que afirma: “Sólo los débiles se arrodillan cuando pasa un cardenal”. Dicha frase la pudo haber escrito Marcelo Ebrard.
Ya se ve que Ebrard no se arrodilla ante nadie. Sigo sin entender cómo hay gente que se inclina y les besa la mano. Los curas son unos sinvergüenzas, unos pillos, unos pobres diablos dedicados a administrar las ideas de Cristo.

“El tedio y el aburrimiento matan más gente que las guerras”. Cómo se ve que Norman Mailer nunca vino a México...
A la mejor sí vino varias veces a México, pero aún no había tantos muertos.

Hay dos clases de mentiras: las mentiras y las estadísticas. Lo anterior lo dijo Mark Twain.
Las estadísticas han servido para disfrazar la realidad, sobre todo si tenemos un gobierno interesado en que la prensa no refleje sus pendejadas. Según los números, vivimos en jauja, la prosperidad nacional está boyante, no hay motivos de queja, incluso tenemos mucho que festejar.

“El inmigrante es un ingenuo que cree que un país es mejor que otro”. Resulta imposible no pensar en la masacre de Tamaulipas.
Los inmigrantes que fueron asesinados llegaron a un mundo mejor, eso indudablemente. Es curioso cómo muchas de las citas encajan en la actualidad.

Antes de negar con la cabeza, asegúrate de que la tienes. Y eso que Truman Capote no conoció al presidente Felipe Calderón.
Se supone que Calderón tiene cabeza, pero a lo mejor no sabe cómo usarla. El alcohol suele acabar con las neuronas. Por eso no da para más este hombre.

“Para evitar tener hijos, haz el amor con tu cuñada: así tendrás sólo sobrinos.”
Es muy buena la cita, pinta de cuerpo entero a Groucho. Es un humor parecido al de Woody Allen, entre cínico y descarado, como dirían los cubanos. Ni siquiera hay que ver qué tan guapa está la cuñada, porque a oscuras quién se da cuenta.

“El humorista es un ser alegre al que ponen triste los demás.”
Todo mundo cree que un humorista tiene la obligación de hacer reír a carcajadas. Uno ve a Quino y se pregunta: ¿Este es Quino o un agente de pompas fúnebres? La mayoría de los humoristas llevamos la música por dentro. Nuestro trabajo no es hacer reír, como los cómicos de la televisión. Buscamos que la gente piense. Para hacer reír basta con hacer cosquillas.

“Muchos matrimonios acaban bien, otros duran toda la vida.”
Esa sí es de Woddy Allen. El libro incluye mil 200 y pico de citas.

¿Lee periódicos?
Lo menos posible. Sólo los compro los domingos. He notado que los periódicos se han especializado en puras notas trágicas. Mi libro puede servir para levantar el ánimo en medio de esta catástrofe imbécil que vivimos.

“La belleza de la mujer fracasa en el codo.”
Los codos de las mujeres no son nada bonitos, por mucha cremita que les pongan. Y si nos vamos más a fondo, el sexo de las mujeres es horrible. Sólo por fuera es agradable. Esto no es para hacer una cita.

“Todos somos iguales, pero no sabemos a quién.”
Cuando dicen que todos los seres humanos somos iguales, vemos que en la realidad no es así. Iguales a quién. A otro igual de jodido que uno. Eso debió decirlo un teólogo. Frente a Cristo somos iguales ¡claro! Ante un ser inexistente todos somos iguales.

“El mundo es tan raro que hasta es posible que exista el Espíritu Santo.”
Es el humor finísimo del maestro Borges, o Borgues, como lo rebautizó Fox.

“Donde pasé dejé mi huella, después pavimentaron”. Eso lo expresó Fontanarrosa. ¿Teme que le suceda lo mismo?
Por eso vivo en Tepoztlán, allá no hay calles pavimentadas.

¿No le teme a la muerte?
Cómo le voy a tener miedo, si yo soy ex alumno de Gayosso (Rius trabajó de telefonista encargado del conmutador en dicha funeraria).

Esa es una buena cita…
La voy a tratar de recordar.

Óscar Jiménez Manríquez