La realidad del gasto educativo
El Observador
Samuel García
El timing no podía ser mejor. Justo, en medio de la discusión que se dio el pasado fin de semana entre la lideresa del sindicato de maestros, Elba Esther Gordillo, y el secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio, para echarse la bolita por los malos resultados de la educación en México una vez que se dieron a conocer las pruebas Enlace, ayer lunes el centro México Evalúa publicó sus resultados —entre otros— del análisis de cómo se gasta los recursos públicos en la educación. Y los resultados sólo corroboran lo que ya hemos presumido desde hace tiempo:
“1. Que nuestro sistema educativo no es barato. De hecho gastamos más que otros países en educación como proporción del gasto público total (OCDE: 9 por ciento vs. México: 15 por ciento),
2. Que la mayor parte del gasto educativo (97.6 por ciento) se va a gasto corriente (sueldos y salarios),
3. Que gastar mucho en educación no ha garantizado mejor desempeño escolar de los alumnos mexicanos en las pruebas internacionales (como la Prueba PISA),
4. Que la educación pública en México no es “gratuita” (¡vaya mito!). Que tiene un costo para las familias, sobre todos para las más pobres que llegan a invertir casi 10 por ciento de su ingreso familiar en imprevistos”
En suma y parafraseando: Que de nada sirve que legisladores y funcionarios públicos se rasguen cada año las vestiduras para decirnos que han aprobado el presupuesto educativo más alto de la historia (de nuestros impuestos, por cierto) para impulsar los sagrados preceptos emanados de nuestra Constitución como la educación gratuita, si los ciudadanos no sabemos cómo ni en qué se los gastan porque a nuestros hijos —allí están las evaluaciones internacionales para corroborarlo— esos beneficios les llega a cuentagotas, si es que les llegan.
Bien por México Evalúa que ha puesto los temas centrales en la mesa.
Ahora vale la pena que organizaciones de padres de familia, organizaciones civiles y centros académicos y de análisis no quiten el dedo del renglón para exigir información que permita la construcción de indicadores básicos para que los ciudadanos auditen un gasto tan relevante como el educativo.
Sígale la pista...
1.LA INSISTENCIA DE MOLINAR. Mientras que el secretario Juan Molinar Horcasitas insiste en que Aeroméxico fusione a la controladora de Mexicana y sus empresas filiales, la línea aérea del Caballero Águila que preside José Luis Barraza contesta que no. No por ahora y bajo las actuales condiciones.
A la autoridad le urge que Aeroméxico compre Mexicana y así salir del problemón que tiene encima, pero los empresarios de Aeroméxico saben que eso significa comprar un boleto para la quiebra. Y es que Aeroméxico enfrenta una situación delicada, por lo que la retirada de Mexicana de las rutas más rentables le ha significado una bocanada de oxígeno para sus atribuladas finanzas.
Por eso, tragarse a Mexicana con todo y pasivos y compromisos laborales, sería prácticamente un suicido para el Caballero Águila.
2.AMEX A CONVENCER. Buen reto tiene enfrente José María Zas al asumir la dirección general de American Express en México.
La empresa de servicios financieros tendrá que hacer mucho más para convencer al mercado de sus servicios diferenciales sobre sus competidores y así justificar sus mayores tarifas.


