Crónica: El paso de los años visto desde la piedra

El Palacio de Gobierno exhibe sus 200 años

Ayer abrió las puertas una exposición que repasa la historia del edificio. Como novedad, se puede ingresar al Salón Embajadores por vez primera.
  • 2010-09-02•Cultura

Foto: Jorge Alberto Mendoza

Pocos saben que el Palacio de Gobierno de Jalisco hizo las veces de Palacio Nacional. En dos ocasiones, para ser exactos: la primera, cuando Miguel Hidalgo y Costilla vino y firmó el bando de abolición de la esclavitud en diciembre de 1810. La segunda cuando, en 1858, Benito Juárez estuvo acá con su República itinerante y fue salvado por Guillermo Prieto y su célebre “los valientes no asesinan”.

También es posible que pocos sepan que ahí donde ahora está la ex sede del Congreso antes hubo una capilla, que se consumió en un incendio que se llevó, paso, gran parte de la construcción original. Esas cosas, y muchas otras más, pueden conocerse desde ayer visitando la exposición 200 años de historia en Palacio de Gobierno, que se exhibe en el máximo recinto del estado y que, con diversos recursos, muestra la vida del edificio. El recorrido comienza en la planta baja. Ahí, el curioso puede descubrir, gracias a la colaboración con la Cámara Nacional de la Industria Tequilera, el proceso de elaboración del tequila.

No en vano ayer, durante la inauguración, en lugar de cortar un listó inaugural se le dio un coazo a una piña de agave. (Y es que, se dice, el Palacio se construyó con los impuestos que le cobraban a los tequileros.) Si el curioso sigue avanzando, antes de subir a la planta alta —en una salita a un costado de la escalera principal— se topará con una exposición de fotos de distintas épocas del palacio. Y si tiene tiempo, puede detenerse frente a la escultura que recuerda la anécdota juarista para observar las proyecciones del Batallón 52, ese grupo de creativos que se dedica, desde hace tiempo, a dar su visión animada de las gestas independentistas y revolucionarias.

Dos áreas de sobra conocida se incorporan a la nómina de la muestra: el mural de José Clemente Orozco de la escalera y la ex sede del Congreso, también intervenida por el muralista de Zapotlán. Pero el plato fuerte está en el otro lado: por primera vez en su historia, se abre al público el salón Embajadores. Con datos impresos en mamparas, el curioso podrá enterarse de los detalles del decorado, mientras en el ex salón Verde lo observa, con mirada profunda y luengas barbas, un retrato de Ignacio L. Vallarta. Lo mejor está en el comedor: dejando de lados los banquetes, se armó una sala donde una voz en off va contando, según conforme avanza el visitante, algunas de las anécdotas del Palacio —su construcción, el incendio, las “visitas” de Hidalgo, Juárez, Porfirio Díaz, Villa, el desaire a Madero. 200 años de historia en Palacio de Gobierno estará abierta al público en general hasta el 7 de enero. Si se desea, hay guías que van explicando cada uno de los puntos de la muestra, cuyo recorrido se lleva aproximadamente una hora.

Édgar Velasco