El portazo al Presidente
En Privado
Joaquín López-Dóriga
Ahora habrá que ampliar la lista de
grupos vulnerables a todos. Florestán
Cuando la camada de diputados y senadores de la anterior legislatura se dedicó a legislar con el hígado, tomó la decisión de arrojar al Presidente de la República del Congreso de la Unión, en la única fecha en la que desde esa tribuna se dirigía, más que a ellos —que es lo que desconocen—, a la nación.
En ese ejercicio hepático del todo o nada, y en aras de acabar con el Día del Presidente, que hace muchos años dejó de serlo para convertirse en el día en el que los legisladores se exhibían, cancelaron, vía reforma constitucional, esa jornada, ya en plena decadencia.
Y en lugar de legislar para establecer un auténtico debate de ideas y de resultados, la eliminaron en defensa propia, para no exhibirse más ante la sociedad.
En lo personal estoy convencido de lo prescindible de aquella jornada protocolaria, pero también lo estoy de la necesidad de un diálogo político entre poderes en igualdad de condiciones, siendo un falso dilema el que en un sistema presidencialista no cabe y que para ello habría que establecer uno parlamentario.
Nada más equivocado.
Un ajuste en la Constitución, para que el jefe del Ejecutivo vuelva al Congreso, y un ajuste a su reglamento, establecerían las condiciones para ese debate de altura sin meterse en la demagogia de presidencialismo o parlamentarismo.
Pero no quieren, y, paradoja, los que lo rechazan son los parlamentarios, quienes son los únicos facultados para hacer ese cambio, pero han cancelando el debate.
Y ante el portazo legislativo abrieron al Presidente de la República la zona de confort de Palacio Nacional para dar su Informe, sin interrupciones, en confianza y entre los suyos, para decir lo que quiera y como quiera.
Les salió el tiro por la curul, por el escaño, pues al cerrarle la puerta del Palacio Legislativo de San Lázaro, él se abrió la que siempre ha tenido abierta: la de Palacio Nacional.
¿Quién ganó en este choque en el que quien pierde es la sociedad?
¡Pues ellos!, los de siempre, siendo los de siempre los que perdimos: todos los demás.
Retales
1. SE IRÁ. Cecilia Romero resulta insostenible como comisionada del Instituto Nacional de Migración tras la matanza de San Fernando. Por dignidad debía haber renunciado, como se dijo ayer y luego se echaron para atrás. Pero no tiene destino en el INM;
2. SME. Los violentos del SME han desplazado de la escena a Fernández Noroña. Hoy, las huestes de Martín Esparza estarán en Palacio Nacional, donde han sido convocadas para la provocación; y
3. RELEVO. El más urgido para que designen a un nuevo presidente de la Mesa Directiva es Francisco Ramírez Acuña, a quien se le queman las horas para irse de candidato a la dirigencia nacional del PAN, en lo que Gustavo Madero le aventaja en tiempo.
Nos vemos mañana, pero en privado.


