¿Telmex a la tv?
Cambio de frecuencia
Fernando Mejía Barquera
El resultado de la licitación 21, mediante la cual Televisa y Nextel obtuvieron en condiciones extraordinariamente favorables una parte del espectro correspondiente a los segmentos de 1.7 y 2.1 gigahertz, añade un punto más a la añeja sospecha que ronda por la cabeza de muchos mexicanos en el sentido de que buena parte de los concursos o licitaciones realizados en el país suelen tener dedicatoria; se abren para cumplir con formalidades pero en muchos casos el ganador está previamente designado.
Exención de pagos
Desde noviembre de 2009, cuando el Congreso de la Unión aprobó un conjunto de reformas vinculadas con la mencionada porción del espectro radioeléctrico apareció la sospecha de que había tras esa decisión un destinatario. Se modificó la Ley Federal de Derechos para establecer que las empresas ganadoras de las licitaciones para operar las frecuencias que van de 1,710 a 1,770 megahertz y de 2,110 a 2,170 megahertz, comenzarían a pagar derechos por su uso hasta el 1 de enero de 2012, en el caso de haber obtenido la concesión, “a más tardar el 30 de noviembre de 2010”, y hasta el 1 de enero de 2013, si obtuvieron la concesión “entre el 1 de diciembre de 2010 y el 30 de noviembre de 2011”. Es decir, se les condonaría el pago de derechos durante más de un año.
De inmediato se expresaron protestas por tal exención. Y también aparecieron versiones en el sentido de que uno de los ganadores en la licitación sería Televisa, que desde junio de 2009 había manifestado su interés por ingresar al mercado de la telefonía móvil de tercera generación con el fin de ampliar sus servicios de convergencia digital.
Licitación 21
Aunque todos los ganadores de los concursos por obtener las concesiones para explotar los segmentos de 1.7 ghz y 2.1 ghz tendrían el beneficio de la exención por pago de derechos, según lo aprobado por el Congreso de la Unión, durante el transcurso de la licitación 21 aparecieron ventajas adicionales para Televisa que, en alianza con Nextel, obtuvo 30 mhz con los que podrá cubrir el territorio nacional mediante servicios de telefonía móvil.
El trato de excepción a Televisa-Nextel consiste en que esta alianza obtuvo 50 por ciento del segmento del espectro sujeto a licitación por un precio de 180 millones de pesos, mientras que, por el otro 50 por ciento, otros dos participantes —Telcel y Telefónica— deberán pagar 5 mil 60 millones de pesos: 3 mil 790 millones en el caso de la primera y mil 270 millones en el de la segunda. Televisa-Nextel estaría pagando 28 veces menos dinero que el erogado por las otras empresas.
“Todos contra todos…”
Concluida la licitación 21, tanto el presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones, (Mony de Swaan, como el de la Comisión Federal de Competencia, (Eduardo Pérez Motta, manifestaron estar de acuerdo en que Telmex, cuya filial Telcel participó en la licitación 21, ingrese al mercado de la televisión, en el cual actualmente no puede participar porque su título de concesión lo prohíbe.
De Swaan “se pronunció porque ‘ya pronto’ Telmex sea autorizado para entrar al mercado de la televisión mediante el pago de una contraprestación para el Estado” (El Universal, 18 de agosto de 2010). Y Pérez Motta “se manifestó a favor de que ya se otorgue la autorización a Telmex para que entre a operar al mercado de la televisión de paga, pues es necesaria mayor competencia en este mercado” (El Universal, 16 de agosto de 2010).
Obviamente suena a negociación. Nada extraño sería que el buen trato a Televisa fuera a cambio de que muestre flexibilidad en su oposición de muchos años a que Telmex ingrese a la televisión. Y que el silencio de Telmex ante el hecho de haber pagado mucho más que Televisa en la licitación 21 se debiera a una promesa de modificar su título de concesión para acceder a la tv. Pérez Motta, incluso, precisó que el ingreso sería a la tv de paga, que es el ámbito en el que aparentemente desearía competir la empresa de Carlos Slim.
“Todos contra todos con todo y pronto, es mi convicción…”, dijo Mony de Swaan el martes, como saboreando anticipadamente los agarrones entre Televisa y Telmex, en el mercado del triple y el cuádruple play, durante los próximos años.
¿Otra “ley Televisa”?
Tanto De Swaan como Pérez Motta han sugerido que los resultados de la licitación 21 tuvieron el objetivo de equilibrar la competencia en el mercado de la telefonía móvil; prácticamente había que ayudar al “chico” (Televisa-Nextel) para que pudiera competir con el grande. En el caso de la televisión de paga, Telmex sería el chico y Televisa el grande. También ahí habría que “equilibrar”.
Hay que esperar los sucesos de las próximas semanas, pues, como reconoció Mony de Swaan, la licitación 21 aún no está “blindada”. Hay amparos interpuestos contra ella y una impugnación legal contra el nombramiento del propio De Swaan en la Cofetel que, de prosperar, podrían echar abajo los actos de éste al frente del organismo.


