Carstens no irá a juicio
IQ Financiero
Claudia Villegas
No sé usted pero yo sí me emocioné el domingo pasado cuando recibí el boletín del Banco de México en el que le prohibía a la banca cobrar ciertas comisiones. Pensé, quizás como millones de mexicanos: “Ahora sí Agustín Carstens dio un manotazo, comenzará la competencia”. El entusiasmo ya se fue.
En primer lugar, los banqueros dicen que más de la mitad de los cobros prohibidos por Banxico ya se habían eliminado y que, además, el impacto en sus márgenes será muy pero muy pequeño. Me confirmaron que desde hace meses platicaban con las autoridades para aplicar la Ley de Transparencia así como la nueva Ley del Banco de México para proteger a los usuarios del sistema financiero. Para los banqueros no hubo sorpresa alguna porque el acto de autoridad se dió con su anuencia y consenso. El diálogo no está mal pero, sin duda, le resta espectacularidad al anuncio de Banxico.
Si bien aseguran que el impacto será reducido, los señores del crédito no perderán la oportunidad de analizar el efecto de cada prohibición en sus balances para, en su momento, hacerle llegar a las autoridades sus puntuales comentarios a través de la Asociación de Bancos de México. Así que no descarte correcciones.
Pero eso no es todo, ¿si a los cinco grandes bancos del sistema crediticio nacional las medidas de Banxico sólo les harán cosquillas, qué pasará, entonces, con los pequeños? El impacto, sin duda, será diferente y, tal vez, el banco central haya lanzado un boomerang que no sólo atente contra la bancarización —porque tendremos incentivos para regresar a las ventanillas a exigir servicios aparentemente gratis, pero que al final se cobrarán con tasas de interés —, sino que también vulnere la incipiente competencia que aportan bancos pequeños y medianos, sobre todo en plazas regionales. Entonces surge la duda razonable: ¿en un sistema bancario con tantas asimetrías se vale regularlo de forma general sin hacer diferencias? Parece que no y para impulsar una mayor competencia (¡sí, más señores de la banca!) no sólo hacen falta anuncios espectaculares. Agustín Carstens ya cumplió y contra él no se aplicará el artículo —que molestó a Guillermo Ortiz— que contempla juicio político a los funcionarios del Banxico que no apliquen su ley en beneficio de los usuarios del crédito.
Por cierto, en Cámara de Diputados está congelado un punto de acuerdo del legislador Mario Di Constanzo que busca revivir la discusión de la concentración y prácticas de colusión en el mercado bancario.


